QUÉ HACER ANTE LA SOSPECHA TDAH

Cuando sospechamos que un niño puede tener TDAH, los pasos a seguir según la persona del entorno del niño que seas, son las siguientes:

Si es La familia quien sospecha, ésta debe acudir al pediatra que nos corresponda en la seguridad social para que nos derive, dependiendo de la Comunidad Autónoma, al Departamento de Salud Mental Infanto-Juvenil o bien a los servicios del área de atención especializada, donde están los profesionales específicos que intervienen con Trastornos de la Infancia, como el TDAH.

Serán éstos quienes deben realizar una exploración exhaustiva para conseguir un buen diagnóstico. Junto con el diagnóstico se deberá entregar al paciente un informe clínico donde indique la justificación del diagnóstico y las medidas a adoptar en función de las características de los síntomas.

En el caso de que haya sido el equipo docente quien haya sospechado de un posible TDAH, el Equipo de Orientación del centro escolar debiera realizar un informe, con el consentimiento de la familia, para que ésta se lo remita al pediatra, quien apoyándose en el mismo, derive al niño, dependiendo de la Comunidad Autónoma, al Departamento de Salud Mental Infanto-Juvenil o bien a los servicios del área de atención especializada.

A veces el Orientador realiza la valoración psicopedagógica del niño para confirmar su sospecha antes de haber sido realizado el diagnóstico clínico, con el fin de aportar información a los profesionales de los Departamentos de Salud Mental Infanto-Juvenil o a los servicios del área de atención especializada (No existe en todas las Comunidades Autónomas).

Es habitual, que el Equipo de Orientación del centro realice la valoración psicopedagógica posteriormente al diagnóstico clínico. Esta se debe realizar para valorar realmente las necesidades educativas del niño y las pautas de actuación que se deben llevar a cabo en el ámbito familiar y escolar. Para realizarlo, la familia deberá dar su autorización por escrito.

Por último, si el pediatra sospecha puede realizar la valoración clínica siempre que disponga de los conocimientos, recursos y materiales necesarios para realizar un correcto diagnóstico. En caso de que el pediatra le realice el diagnóstico debe entregar a la familia el informe clínico correspondiente.

Aunque el pediatra puede hacer un seguimiento de la evolución del niño a nivel de salud (peso, talla, analíticas, tensión arterial, etc.), si el niño presenta problemas conductuales o de aprendizaje que requieran de una intervención más especializada, el pediatra le derivará, dependiendo de la Comunidad Autónoma, o bien a Salud Mental Infanto-Juvenil, o bien a los servicios del área de atención especializada, donde se encuentran los psicólogos y psiquiatras que proporcionarán al niño el tratamiento adecuado.

En caso de que el pediatra no pueda realizar el diagnóstico o dude del mismo, le derivará a los Departamentos mencionados, donde le realizarán las pruebas pertinentes y su correspondiente diagnóstico.

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Trastornos comunes y diagnóstico del sueño entre sujetos que tiene TDAH

Aunque no hay un patrón de sueño específico para este trastorno, se ha observado mayor prevalencia de parasomnias, sonambulismo y movimientos periódicos de las extremidades. A continuación, presentamos los trastornos más comunes.

Parasomnias

Los estudios clínicos han encontrado mayor prevalencia de sonambulismo en los pacientes con TDAH en comparación con sujetos sin el trastorno.

En niños con TDAH son frecuentes los despertares  repetidos por sueños terroríficos, sobre todo en pacientes con otros trastornos comórbidos como trastornos de ansiedad o de conducta. Se ha descrito una mayor presentación de somniloquios en los niños con TDAH.

Disomnias

La prevalencia exacta de algunas disomnias (trastornos del sueño relacionados con la respiración, disomnias no especificadas, síndrome de piernas inquietas, movimientos periódicos de las extremidades) en pacientes con TDAH en la infancia no se conoce con exactitud, aunque si se sabe que suelen ir relacionados con el trastorno.

Síndrome de las piernas inquietas y movimientos periódicos de las extremidades.

 Uno de los trastornos del sueño más comunes entre los individuos con TDAH es el síndrome de las piernas inquietas. Este se caracteriza por sensaciones incomodas en las piernas en situaciones de inactividad y descanso que se acompañan de una necesidad de mover las piernas  para aliviar el dolor, lo que interfiere en el inicio del sueño

Hasta el 24 % de las personas con TDAH podría tener síntomas del síndrome de las piernas inquietas, y hasta el 26 %de las personas con este síndrome podría tener TDAH o síntomas de TDAH.

El síndrome de movimientos periódicos de las extremidades se caracteriza por episodios periódicos de movimientos repetitivos y estereotipados de las extremidades durante el sueño, a menudo asociados con un despertar total o parcial, al igual que las apneas.

 

Trastorno del sueño relacionado con la respiración (TSRR) y apnea obstructiva del sueño (AOS).

La apnea obstructiva del sueño es un trastorno común en los niños que se caracteriza por repetidos episodios de obstrucciones prolongadas, parciales o totales de la vía respiratoria superior durante el sueño. Estos episodios dan lugar a múltiples despertares durante el sueño lo que provoca una fragmentación y baja calidad del mismo

El trastorno del sueño relacionado con la respiración y la apnea obstructiva del sueño son más significativos en personas que tienen TDAH que en la población general, y las dificultades del sueño asociadas a estos trastornos pueden llevar a síntomas de TDAH durante el día.

BIBLIOGRAFÍA:

Adriana Fajardo. Trastorno deficitario de atención e hiperactividad y sueño

Luis Domínguez-Ortega y Aida de Vicente-Colomina. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad y alteraciones del sueño

Diagnóstico de los trastornos del sueño en personas con TDAH

 Comprobar posibles problemas del sueño debe ser parte de la evaluación de toda persona con problemas conductuales y/o académicos, sobre todo si tiene TDAH. Si se sospecha un problema de sueño, el profesional clínico que evalúa debe tomar una completa historia del mismo.La historia debe incluir preguntas sobre la hora usual de irse a la cama, el tiempo requerido para quedarse dormido, si hay despertares nocturnos, ronquidos, dificultades para despertarse, si la persona duerme siestas y la somnolencia diurna. Tal vez se le pida al paciente que lleve un diario de sueño y anote las conductas diarias de sueño durante varias semanas.

Al llevar a cabo una evaluación completa, un profesional clínico bien capacitado y familiarizado con el TDAH y otros trastornos puede discernir entre el TDAH y otras posibles afecciones. Las entrevistas y los cuestionarios son parte del proceso diagnóstico que se usa para obtener información del paciente, la familia y sus profesores para evaluar  otros trastornos.

Debido a que los síntomas de los trastornos del sueño pueden imitar a los síntomas del TDAH, tales como dificultad para prestar atención y concentrarse, pueden en realidad ser diagnosticados erróneamente como TDAH. Algunos consideran que muchas de las inquietudes de que el TDAH se diagnostica excesivamente podrían estar relacionadas a que algunos padres y proveedores atribuyen las dificultades de atención al TDAH en lugar de a los trastornos subyacentes del sueño.

TDAH: dislexia: diagnóstico diferencial y tratamiento

Según el DSM IV-TR, el diagnóstico de TDAH se asocia a una mayor prevalencia de trastornos de aprendizaje y comunicación. Además, estos niños suelen presentar dificultades específicas de lenguaje oral y escrito, cálculo, memorización, organización, estilo de aprendizaje…

Los niños con TDAH suelen ser, por lo tanto, candidatos para recibir tratamiento de logopedia, bien por tener un trastorno asociado (dislexia, digrafía, retraso en el desarrollo del lenguaje oral…), o bien por las características propias del TDAH en cuanto al lenguaje oral y escrito, al estilo de aprendizaje, a la memoria y la atención, etc. En este caso, nos vamos a centrar en la comorbilidad existente entre el TDAH y la dislexia.

Muchos niños con TDAH presentan, como característica asociada al trastorno, dificultades de aprendizaje, dentro de las cuales las referentes a la lectura ocupan un lugar destacado.

En el proceso de decodificación, (que consiste en que el receptor convierte los signos que le llegan de un emisor en un mensaje) en cuanto al procesamiento léxico del lenguaje (identificación de palabras), estos niños cometen con frecuencia errores de anticipación, de omisión y de sustitución de letras o palabras.

Podemos observar, por tanto, una gran coincidencia con los tipos de error más frecuentes en la dislexia visual. No obstante, si bien los errores son similares, no siempre son cometidos en las mismas tareas de lectura, y tampoco su explicación causal es la misma.

DISGRAFIAS

Causas:

Escritura defectuosa sin que un importante trastorno neurológico o intelectual lo justifique.

Hay dos tipos de disgrafía:

Disgrafía motriz:

Se trata de trastornos psicomotores. El niño disgrafico motor comprende la relación entre los sonidos escuchados, y que el mismo pronuncia perfectamente, y la representación grafica de estos sonidos, pero encuentra dificultades en la escritura como consecuencia de una motricidad deficiente

Se manifiesta en lentitud, movimientos gráficos disociados, signos gráficos indiferenciados, manejo incorrecto del lápiz y postura inadecuada al escribir

Disgrafía especifica:

La dificultad para reproducir las letras o palabras no responden a un trastorno exclusivamente motor, sino a la mala percepción de las formas, a la desorientación espacial y temporal, a los trastornos de ritmo, etc., compromete a toda la motricidad fina.

Los niños que padecen esta disgrafía pueden presentar:

  • Rigidez de la escritura: Con tensión en el control de la misma
  • Grafismo suelto: Con escritura irregular pero con pocos errores motores
  • Impulsividad: Escritura poco controlada, letras difusas, deficiente organización de la pagina
  • Inhabilidad: Escritura torpe, la copia de palabras plantea grandes dificultades
  • Lentitud y meticulosidad: Escritura muy regular, pero lenta, se afana por la precisión y el control

Diagnóstico Escolar

El Diagnóstico entro del aula consiste en precisar el grado de alteraciones y puntualizar el tipo y frecuencia del error grafico.

Para este procedimiento se necesitará corregir diariamente las producciones del niño, destacando las fallos para reeducar con la ejercitación adecuada. De forma individual, se realizarán pruebas tales como:

Dictados: de letras, sílabas o palabras. Se dicta un trozo de dificultad acorde con el nivel escolar del niño. Lo más simple consiste en extraerlo del libro que habitualmente usa el niño, correspondiente al curso. Realizar el análisis de errores.

Prueba de escritura espontánea: destinada a niños que ya escriben. La consigna es: “escribe lo que te guste” o “lo que quieras”. Del texto se señalaran los errores cometidos, siguiendo la clasificación de errores frecuentes señalada en la etiología de esta patología

Copia: de un trozo en letra de imprenta y de otro en cursiva, reproducir el texto tal cual ésta, y luego otros dos textos, uno en imprenta para pasar a la cursiva, y otro en cursiva para pasar a la imprenta

Aquí observamos si el niño es capaz de copiar sin cometer errores y omisiones; o bien si puede transformar la letra (lo que implica un proceso de análisis y síntesis)

Si el niño no logra copiar frases, se le pide que copie palabras, sílabas o letras

Tratamiento

El tratamiento de la disgrafía abarca una amplia gama de actividades que podrán ser creadas por el docente al tener el registro de errores que comete el niño. Se recomienda llevar un cuadernillo o carpeta aparte de la del trabajo en aula, para facilitar la inclusión de nuevos ejercicios y la corrección minuciosa

El tratamiento tiene por objetivo recuperar la coordinación global y manual y la adquisición del esquema corporal; rehabilitar la percepción y atención gráfica; estimular la coordinación visomotriz, mejorando el proceso óculo- motor; educar y corregir la ejecución de los movimientos básicos que intervienen en la escritura (rectilíneos, ondulados) así como tener en cuenta conceptos tales como: presión, frenado, fluidez, etc., mejorar la ejecución de cada una de las grafias que intervienen en la escritura, es decir, de cada una de las letras; mejorar la fluidez escritora; corregir la postura del cuerpo, dedos, la mano y el brazo, y cuidar la posición del papel

El tratamiento de la disgrafía abarca las diferentes áreas:

1.- Psicomotricidad global Psicomotricidad fina: La ejercitación psicomotora implica enseñar al niño cuales son las posiciones adecuadas

a) Sentarse bien, apoyando la espalda en el respaldo de la silla

b) No acercar mucho la cabeza a la hoja

c) Acercar la silla a la mesa

d) Colocar el respaldo de la silla paralelo a la mesa

e) No mover el papel continuamente, porque los renglones saldrán torcidos

f) No poner los dedos muy separados de la punta del lápiz, si no este baila y el niño no controla la escritura

g) Si se acerca mucho los dedos a la punta del lápiz, no se ve lo que se escribe y los dedos se fatigan

h) Colocar los dedos sobre el lápiz a una distancia aproximada de 2 a 3 cm de la hoja

i) Si el niño escribe con la mano derecha, puede inclinar ligeramente el papel hacia la izquierda

j) Si el niño escribe con la mano izquierda, puede inclinar el papel ligeramente hacia la derecha

2.- Percepción.- Las dificultades perceptivas (espaciales, temporales, visoperceptivas, atencionales, etc.) son causantes de muchos errores de escritura (fluidez, inclinación, orientación, etc.) se deberá trabajar la orientación rítmico temporal, atención, confusión figura-fondo, reproducción de modelo visuales

3.- Visomotrocidad.- La coordinación visomotriz es fundamental para lograr una escritura satisfactoria. El objetivo de la rehabilitación visomotriz es mejorar los procesos óculomotrices que facilitarán el acto de escritura. Para la recuperación visomotriz se pueden realizar las siguientes actividades: perforado con punzón, recortado con tijera, rasgado con los dedos, ensartado, modelado con plastilina y rellenado o coloreado de modelos

4.- Grafomotricidad.- La reeducación grafomotora tiene por finalidad educar y corregir la ejecución de los movimientos básicos que intervienen en la escritura, los ejercicios de reeducación consisten en estimular los movimientos básicos de las letras (rectilíneos, ondulados), así como tener en cuenta conceptos tales como: presión, frenado, fluidez, etc.Los ejercicio pueden ser: movimientos rectilíneos, movimientos de bucles y ondas, movimientos curvilíneos de tipo circular, grecas sobre papel pautado, completar simetría en papel pautado y repasar dibujos punteados

5.- Grafoescritura.- Este punto de la reeducación pretende mejorar la ejecución de cada una de las gestalten que intervienen en la escritura, es decir de las letras del alfabeto. La ejercitación consiste en la caligrafía

6.- Perfeccionamiento escritor.- la ejercitación consiste en mejorar la fluidez escritora, corrigiendo los errores. Las actividades que se pueden realizar son: unión de letras y palabras, inclinación de letras y renglones, trabajar con cuadrículas luego realizar cualquier ejercicio de rehabilitación psicomotor. Se debe disponer de 10 minutos para la relajación.

7.-  Relajación.-

Tocar las yemas de los dedos con el dedo pulgar. Primero se hace despacio y luego a mayor velocidad. También se puede hacer con los ojos cerrados.

Unir los dedos de ambas manos, pulgar con pulgar, índice con índice. Primero despacio y luego a mayor velocidad. También se puede hacer con los ojos cerrados.

Apretar los puños con fuerza, mantenerlos apretados, contando hasta diez y luego abrirlos.

Fuente:

De Caifane Centro

ESTUDIOS QUE RELACIONAN EL TDA CON LA DISLEXIA

Tras un largo debate, durante las últimas dos décadas parecía haberse impuesto la teoría según la cual la dislexia se podía explicar por un déficit nuclear o principal, consistente en una falta de habilidades fonológicas, a pesar de que dicho modelo resulta compresible y se sustenta no sólo en múltiples estudios, sino también en una coherencia interpretativa.

Diversos estudios que apoyan el déficit fonológico permitieron dar soporte a una teoría de déficit cognitivo nuclear o principal.

Sin embargo, resulta difícil encajar este modelo de déficit nuclear o principal con la elevada comorbilidad y con el solapamiento entre TDAH y dislexia.

Con el fin de determinar el fenotipo cognitivo del TDAH y la dislexia, pero, sobre todo, las coincidencias y diferencias entre uno y otro, Willcutt llevo a cabo un estudio donde se comparaban cuatro grupos: TDAH, dislexia, TDAH asociado a dislexia y control.

Los pacientes con TDAH puro presentaban déficit en la capacidad de inhibición, pero no en la conciencia fonológica y memoria de trabajo verbal; por otra parte, el grupo TDAH y dislexia mostraba, como era de esperar, déficit en los tres factores valorados. Pero lo más significativo fue que el grupo con dislexia también mostraba dificultades, aunque menores que el grupo TDAH y mixto, en la capacidad de inhibición. De aquí se podía concluir que padecer dislexia generaba una predisposición a presentar comorbilidad con TDAH, porque por lo menos una parte del déficit responsable del TDAH era aportado por el mismo gen vinculado a la dislexia. Estos datos, sugestivos de un déficit múltiple, han adquirido mayor consistencia cuando los mismos autores repitieron el mismo diseño de cuatro grupos, TDAH, dislexia, comórbido y control, en otra muestra. Lo más significativo, en esta ocasión, fue que los grupos TDAH, dislexia y TDAH con dislexia compartían déficit de similar magnitud en las pruebas de velocidad de procesamiento (claves, busca de símbolos, denominación de palabras y colores en el Stroop y en el test de denominación rápida RAN/RAS). Se concluyó que la velocidad de procesamiento es un factor compartido por el TDAH y la dislexia. Las implicaciones de estos hallazgos son trascendentales, tanto desde el punto de vista conceptual como terapéutico. Conceptualmente, abre las puertas a un nuevo modelo cognitivo para la dislexia, y posiblemente aplicable a otros trastornos del neurodesarrollo: el modelo del déficit múltiple, como alternativa al modelo de déficit nuclear.

Por último, la heterogeneidad genética marca los diferentes perfiles cognitivos que pueden hallarse dentro de un mismo trastorno.

Tanto o más interesante es la repercusión terapéutica que abre este modelo. Una aventurada predicción que se deriva del modelo de déficit múltiple es la siguiente: ¿si dislexia y TDAH comparten genes y mecanismos cognitivos, se puede inferir que el tratamiento del TDAH puede incidir de forma positiva sobre los aspectos nucleares de la dislexia? Shaywitz afirma, en referencia al efecto del metilfenidato sobre la dislexia, que parece ser una prometedora estrategia que merece una profunda investigación, habida cuenta de la gran dificultad para encontrar intervenciones que mejoren la fluencia lectora. Si bien es preciso avanzar en este sentido, se han dado pasos muy prometedores.

Estos estudios son altamente sugestivos de que el metilfenidato mejora aspectos básicos de la dislexia en niños con TDAH. Una conclusión razonable y conservadora es que en todo niño con TDAH y dislexia asociada es importante monitorizar la respuesta en las habilidades lectoras, puesto que es altamente probable encontrar una notable mejoría. Ante la duda terapéutica en un TDAH con sintomatología leve, la comorbilidad con dislexia puede ser un factor determinante para tomar una decisión respecto al tratamiento con estimulantes.

Campamentos de Verano 2012

Dirigidos a cualquier niño y joven de entre 4 y 18 años y especialmente diseñados para que también quienes sufren TDAH puedan disfrutar y cumplir objetivos con éxito.

Colonias para el verano 2012. Euskadi

Fechas: 23 al 30 de junio 
Edades: 7-15 años
Lugar: Albergue de la Montaña Alavesa [Bernardo-Álava] 
Precio: 285 euros
Organiza: EUSARGHI
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Taller de convivencia ADHI
Fechas: 26 al 30 de junio 
Lugar: Parque Natural de los Valles Occidentales 
Precio: 130 euros (socios)/ 200 euros (no socios)
Organiza: ADHI
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Escuela de verano 2012. Castellón

Fechas: Turnos desde 25 de junio al 5 de agosto 
Edades: 4 a 13 años
Lugar: Centre d’estudis Bon Repàs
Precio: desde 140 hasta 390 euros
Organiza: APADAHCAS
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Campamento de Verano. Aventura en Asturias

Fechas: en turnos del 15 de julio al 12 de agosto 
Edades: 8 a 15 años
Lugar: CP Aurelio Menéndez
Precio: 450 euros
Organiza: Fundación Magistralia
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Campamento de Verano. Extremadura

Fechas: del 17 al 29 de julio
Edades: 6 a 18 años
Lugar: Cáceres, Extremadura
Precio: sin especificar
Organiza: ANDAH
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Campamento FAHYDA para niños en Marbella/Málaga. Andalucía 

Fechas: 30 de julio al 5 de agosto
Edades: 6-17 años
Lugar: Albergue El Fuerte Nagüelles Marbella
Precio: 235 euros
Organiza: FAHYDA
Más informaciónCampamento de verano para niños 2012. Andalucía (1 MB)

Que debe contener un “informe de valoración psicopedagógica” para el alumno/a con TDAH.

Os pongo este articulo interesante de la Fundación CADAH, Hasta ahora no hemos hablado de los informes médicos para adaptación curricular porque es un tema de TDAH infantil, pero hemos de tener en cuenta que para el acceso  a la universidad es interesante que se presente informe para que se tenga en cuenta a los pacientes con tdah, para que se le realice una adaptación en el examen de acceso a la universidad. ya que ellos estarían en desventaja con el resto de los compañeros, un aumento del tiempo, en la prueba, una aclaración para valorar si realmente el estudiante ha entendido completamente o mejor dicho correctamente lo que se le esta preguntando. Como anécdota os puedo contar que un paciente que no quiso   solicitar una adaptación en las pruebas de selectividad, en unos de los ejercicios de matemáticas contexto todo dando el resultado todo lo contrario por haber entendido  mal la pregunta, y claro esta se lo dieron por mal 

 

 por Fundación CADAH

Un buen “Informe de Evaluación Psicopedagógica” realizado a un alumno con TDAH por el Orientador, Equipo de Orientación del centro o Equipo de Orientación del que dependa el centro, debe contener los siguientes apartados:

1. Datos de identificación:

Datos personales (nombre y apellidos), fecha de nacimiento, fecha de la valoración, centro escolar y curso en el que se encuentra.

2. Motivos de evaluación.

Especificar por qué se le realiza una evaluación, si ha sido a solicitud de los padres, del tutor, si es una revisión…

3. Instrumentos utilizados

Dependerá de la historia y las dificultades de cada niño el que le realicen una prueba u otra. Generalmente, las pruebas mínimas que se deben realizar serían las siguientes:

Entrevista con el tutor.

Entrevista con la familia.

Observación- entrevista con el alumno.

WISC-IV . Escala de inteligencia de Weschsler para niños (para niños entre los 6 y 17 años)

Escala para la evaluación del trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. (EDAH)(para niños de 6 a 12 años)

PRO-ESC. Teste de análisis de los procesos de escritura.  (para niños entre 8 y 15 años)

PROLEC-SE. Evaluación de los procesos lectores (prolec-se) (para niños de 1º  a6º de educación primaria)

DSM-IV

También, se suelen utilizar como pruebas complementarias las siguientes:

Análisis de informes médicos.

Test Breve de Inteligencia de Kaufman. K-BIT. (Aplicable a niños y adultos a partir de 4 años)

Análisis de la composición escrita.

Análisis del expediente académico

EPA. Evaluación del potencial de aprendizaje. Mide la predicción el grado en que un sujeto puede beneficiarse de un entrenamiento cognitivo. (a partir de los 5 años)

TALE. Test de análisis de la lectoescritura. (para niños de 6 a 10 años)

4. Historia escolar:

Se redacta la evolución del alumno/a desde que comenzó a asistir a infantil: Cuando comenzó, si ha presentado problemas, si ha cambiado de centro y por qué, si ha repetido curso, si  ha sido evaluado en alguna ocasión…

5. Desarrollo general del alumno/a

5.1 Desarrollo evolutivo y condiciones personales de salud:

Debe expresar la evolución desde que nació, si hubo problemas durante embarazo o parto, si ha presentado algún problema de salud, retraso en adquirir alguna habilidad…

5.2 Desarrollo cognitivo:

En este apartado se señala los resultados obtenidos en las pruebas y como ha sido su actitud. En concreto hay que especificar que apartados han salido significativos. No debe limitarse a dar una información general. Por ejemplo, si le realizan un test de inteligencia aparte de decir el total, hay que señalar que puntuaciones han salido significativas: memoria de trabajo, velocidad de procesamiento…

5.3 Aspectos emocionales y de adaptación social.

 Se especifica cómo se encuentra el alumno/a emocionalmente y su adaptación en el centro escolar. Por ejemplo, es importante, resaltar como son las relaciones con los compañeros y con el profesorado;  si es sumiso, respetuoso, activo… También,  como define el alumno, su comportamiento en el centro, qué valoración hace él de sus compañeros, colegio…

5.4 Nivel de competencia curricular.

En este apartado destaca, la información aportada por el tutor,  su actitud en clase… Y su dominio de las diferentes materias.

5.5 Estilo de aprendizaje y motivación.

Debe informar cómo es su actitud hacia las actividades, cuáles son sus preferencias, y en cuales obtiene más éxito, que es lo que le refuerza. Como es su estilo cognitivo (reflexivo, impulsivo…) Si muestra atención o no, su ritmo de aprendizaje…

6. Análisis de contexto educativo

Se informa sobre el centro, se destaca con cuantos compañeros esta en el aula, si el centro dispone de ayuda y si ella lo está recibiendo, con qué profesionales cuenta el centro…

7. Análisis de contexto socio familiar

En este apartado se recoge la estructura familiar, las relaciones familiares, del ocio, de la ayuda en el proceso de enseñanza-aprendizaje y de las actividades extraescolares.

8. Identificación de las necesidades educativas.

Se debe especificar si presenta necesidades educativas especiales y por qué. Por ejemplo, presenta necesidades educativas especiales asociadas a un TDAH. Además, que necesidades en concreto tiene. Generalmente, la mayoría de los niños con TDAH suelen presentar las siguientes necesidades:

Necesidad de estrategias de autoncontrol emocional y  de la conducta (reflexividad)

Necesidad de habilidades  sociales y de interrelación tanto con iguales, como con adultos.

Necesidad de mejorar  la capacidad de atención visual y auditiva.

Necesidad de estrategias para mejorar la grafomotricidad.

Necesidad de estrategias para mejorar su capacidad lectoescritura

Necesidad de adquirir estrategias de estudio que potencien el aprendizaje significativo.

Necesidad de desarrollo de autonomía en las tareas.

9. Orientaciones para la respuesta educativa.

En este apartado se debe recomendar las adaptaciones hay que llevar a cabo y como realizarlas. Por ejemplo: Adquirir hábito de trabajo, para facilitar el trabajo autónomo del alumno. Según las necesidades de cada niño, se establecerán unas estrategias u otras, siendo las más generales las que se presentan a continuación:

En cuanto a la escritura y trabajo manipulativo.

Utilizar pauta d escritura de cuatro líneas para facilitar la escritura. Conviene que el espacio entre líneas sea proporcional a la medida de su letra y que las dos raya centrales sean de un color más intenso.  (recomendamos para niños de primer ciclo de primaria)

Se aconseja el apoyo del especialista en AL para trabajar las dificultades en lector escritura.

En cuanto a su ubicación en el aula

Colocar al alumno próximo a la pizarra y a la profesora

Evitar sentarle cerca de la ventana o en sitios donde tenga muchos estímulos distractores.

La clase se podría distribuir en parejas, de tal manera que s ele coloque con otro compañero que sea quien le ayude a recordar las consignas habituales o lo que haya que hacer en cada momento.

Les beneficia trabajar en grupos poco numerosos.

En cuanto al ambiente en el aula:

Permitirle el movimiento dentro del aula.

Permitirle salir del aula cuando este muy nerviosos o frustrado porque las cosas no le salen bien.

Realizar gestos y miradas que le ayuden a centrar la atención, evitando recriminarle públicamente.

En cuanto a las explicaciones:

Focalizar la atención en conceptos claves y esenciales

Pedirle que s e imagine en imágenes lo que le decimos para que pueda recordarlo mejor.

Facilitar información visual.

Realizar pausas periódicas durante las explicaciones para que pueda tener oportunidad de procesar la información.

Controlar el tono de voz y las formas de dirigirse a ella, transmitirle serenidad y confianza.

Para el cumplimiento de órdenes:

Evitar dar consignas que tengan varias premisas.

Utilizar señales visuales y auditivas para indicar un cambio de actividad.

En cuanto a las actividades:

Pedirle que nos diga en voz alta que es lo que le pide la actividad para ver si lo ha entendido.

Segmentar las tareas complejas en fases, marcando un tiempo para cada fase.

Reforzarle al final de cada tarea concreta y antes de pasar a la  siguiente.

Priorizar en sus producciones más la calidad que la cantidad.

Pedir que realice delante de sus compañeros aquellas actividades que el alumno tenga éxito y se sienta seguro.

Para exámenes o pruebas:

Complementarle los exámenes con pruebas orales.

Reducir  la cantidad de actividades a realizar.

Adaptar el tiempo de evaluación al tiempo de atención del alumno.

Para la organización y el orden:

Utilizar la agenda escolar como forma de recordar los deberes, los libros y el material que se necesitara llevar

Posibilitar que las horas de refuerzo en las materias instrumentales y el apoyo de especialista sea a primera horas de la mañana que es cuando los niveles de atención son mejores.

En cuanto al comportamiento:

Poner limites

Evitar las discusiones. Actuar rápidamente aplicando consecuencias, con un tono de voz firme y monótona, con frases cortas y simples, y sin mostrar enfado o nerviosismo.

Si es preciso hacer con él un contrato de conducta: Estableciendo unas conductas a potenciar o inhibir, concretar unas técnicas a utilizar y establecer refuerzos y contingencias

Graduar de forma sistemática el tiempo.

Reforzarle

Darle estrategias que le permitan la reflexión.

10. Orientaciones a la familia.

Cuáles son las pautas que se recomiendan a la familia para trabajar las diversas necesidades del niño. Dependiendo de la situación familiar y de las necesidades de cada niño, ese establece unas u otras. Pero se podrían destacar:

Colaborar con el colegio en los diferentes programas de e intervención en mejora de la tención, la reflexividad, habilidades socio emocionales y autocontrol que se van a iniciar.

Ofrecer demostraciones de afecto, caricias, comentarios positivos… cuando realice avances en conductas.

Jugar con él, el niño debe descubrir que puede obtener vuestra dedicación con juegos tranquilos y sosegados.

Darle pequeñas responsabilidades domésticas.

Crear rutinas en la vida familiar.

Ayudarle a aceptar sus limitaciones y aceptarle tal y como es.

Ponerse en contacto con Asociaciones o Fundaciones especialistas en TDAH.

Asistir a una Escuela de Padres.

Estas pautas  hay que ponerlas en práctica de forma sistemática y de un modo continuado.

ADVERTIMOS:

Todo aquellos que se encuentre reflejado en el informe psicopedagógico, será a lo que tiene derecho el alumno/a, por lo que se debe intentar conseguir que el Orientador, Equipo de Orientación del centro o Equipo de Orientación al que pertenezca el centro, realice dicho informe lo más completo posible”.