Trastornos comunes y diagnóstico del sueño entre sujetos que tiene TDAH

Aunque no hay un patrón de sueño específico para este trastorno, se ha observado mayor prevalencia de parasomnias, sonambulismo y movimientos periódicos de las extremidades. A continuación, presentamos los trastornos más comunes.

Parasomnias

Los estudios clínicos han encontrado mayor prevalencia de sonambulismo en los pacientes con TDAH en comparación con sujetos sin el trastorno.

En niños con TDAH son frecuentes los despertares  repetidos por sueños terroríficos, sobre todo en pacientes con otros trastornos comórbidos como trastornos de ansiedad o de conducta. Se ha descrito una mayor presentación de somniloquios en los niños con TDAH.

Disomnias

La prevalencia exacta de algunas disomnias (trastornos del sueño relacionados con la respiración, disomnias no especificadas, síndrome de piernas inquietas, movimientos periódicos de las extremidades) en pacientes con TDAH en la infancia no se conoce con exactitud, aunque si se sabe que suelen ir relacionados con el trastorno.

Síndrome de las piernas inquietas y movimientos periódicos de las extremidades.

 Uno de los trastornos del sueño más comunes entre los individuos con TDAH es el síndrome de las piernas inquietas. Este se caracteriza por sensaciones incomodas en las piernas en situaciones de inactividad y descanso que se acompañan de una necesidad de mover las piernas  para aliviar el dolor, lo que interfiere en el inicio del sueño

Hasta el 24 % de las personas con TDAH podría tener síntomas del síndrome de las piernas inquietas, y hasta el 26 %de las personas con este síndrome podría tener TDAH o síntomas de TDAH.

El síndrome de movimientos periódicos de las extremidades se caracteriza por episodios periódicos de movimientos repetitivos y estereotipados de las extremidades durante el sueño, a menudo asociados con un despertar total o parcial, al igual que las apneas.

 

Trastorno del sueño relacionado con la respiración (TSRR) y apnea obstructiva del sueño (AOS).

La apnea obstructiva del sueño es un trastorno común en los niños que se caracteriza por repetidos episodios de obstrucciones prolongadas, parciales o totales de la vía respiratoria superior durante el sueño. Estos episodios dan lugar a múltiples despertares durante el sueño lo que provoca una fragmentación y baja calidad del mismo

El trastorno del sueño relacionado con la respiración y la apnea obstructiva del sueño son más significativos en personas que tienen TDAH que en la población general, y las dificultades del sueño asociadas a estos trastornos pueden llevar a síntomas de TDAH durante el día.

BIBLIOGRAFÍA:

Adriana Fajardo. Trastorno deficitario de atención e hiperactividad y sueño

Luis Domínguez-Ortega y Aida de Vicente-Colomina. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad y alteraciones del sueño

Diagnóstico de los trastornos del sueño en personas con TDAH

 Comprobar posibles problemas del sueño debe ser parte de la evaluación de toda persona con problemas conductuales y/o académicos, sobre todo si tiene TDAH. Si se sospecha un problema de sueño, el profesional clínico que evalúa debe tomar una completa historia del mismo.La historia debe incluir preguntas sobre la hora usual de irse a la cama, el tiempo requerido para quedarse dormido, si hay despertares nocturnos, ronquidos, dificultades para despertarse, si la persona duerme siestas y la somnolencia diurna. Tal vez se le pida al paciente que lleve un diario de sueño y anote las conductas diarias de sueño durante varias semanas.

Al llevar a cabo una evaluación completa, un profesional clínico bien capacitado y familiarizado con el TDAH y otros trastornos puede discernir entre el TDAH y otras posibles afecciones. Las entrevistas y los cuestionarios son parte del proceso diagnóstico que se usa para obtener información del paciente, la familia y sus profesores para evaluar  otros trastornos.

Debido a que los síntomas de los trastornos del sueño pueden imitar a los síntomas del TDAH, tales como dificultad para prestar atención y concentrarse, pueden en realidad ser diagnosticados erróneamente como TDAH. Algunos consideran que muchas de las inquietudes de que el TDAH se diagnostica excesivamente podrían estar relacionadas a que algunos padres y proveedores atribuyen las dificultades de atención al TDAH en lugar de a los trastornos subyacentes del sueño.

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ESTUDIOS QUE RELACIONAN EL TDA CON LA DISLEXIA

Tras un largo debate, durante las últimas dos décadas parecía haberse impuesto la teoría según la cual la dislexia se podía explicar por un déficit nuclear o principal, consistente en una falta de habilidades fonológicas, a pesar de que dicho modelo resulta compresible y se sustenta no sólo en múltiples estudios, sino también en una coherencia interpretativa.

Diversos estudios que apoyan el déficit fonológico permitieron dar soporte a una teoría de déficit cognitivo nuclear o principal.

Sin embargo, resulta difícil encajar este modelo de déficit nuclear o principal con la elevada comorbilidad y con el solapamiento entre TDAH y dislexia.

Con el fin de determinar el fenotipo cognitivo del TDAH y la dislexia, pero, sobre todo, las coincidencias y diferencias entre uno y otro, Willcutt llevo a cabo un estudio donde se comparaban cuatro grupos: TDAH, dislexia, TDAH asociado a dislexia y control.

Los pacientes con TDAH puro presentaban déficit en la capacidad de inhibición, pero no en la conciencia fonológica y memoria de trabajo verbal; por otra parte, el grupo TDAH y dislexia mostraba, como era de esperar, déficit en los tres factores valorados. Pero lo más significativo fue que el grupo con dislexia también mostraba dificultades, aunque menores que el grupo TDAH y mixto, en la capacidad de inhibición. De aquí se podía concluir que padecer dislexia generaba una predisposición a presentar comorbilidad con TDAH, porque por lo menos una parte del déficit responsable del TDAH era aportado por el mismo gen vinculado a la dislexia. Estos datos, sugestivos de un déficit múltiple, han adquirido mayor consistencia cuando los mismos autores repitieron el mismo diseño de cuatro grupos, TDAH, dislexia, comórbido y control, en otra muestra. Lo más significativo, en esta ocasión, fue que los grupos TDAH, dislexia y TDAH con dislexia compartían déficit de similar magnitud en las pruebas de velocidad de procesamiento (claves, busca de símbolos, denominación de palabras y colores en el Stroop y en el test de denominación rápida RAN/RAS). Se concluyó que la velocidad de procesamiento es un factor compartido por el TDAH y la dislexia. Las implicaciones de estos hallazgos son trascendentales, tanto desde el punto de vista conceptual como terapéutico. Conceptualmente, abre las puertas a un nuevo modelo cognitivo para la dislexia, y posiblemente aplicable a otros trastornos del neurodesarrollo: el modelo del déficit múltiple, como alternativa al modelo de déficit nuclear.

Por último, la heterogeneidad genética marca los diferentes perfiles cognitivos que pueden hallarse dentro de un mismo trastorno.

Tanto o más interesante es la repercusión terapéutica que abre este modelo. Una aventurada predicción que se deriva del modelo de déficit múltiple es la siguiente: ¿si dislexia y TDAH comparten genes y mecanismos cognitivos, se puede inferir que el tratamiento del TDAH puede incidir de forma positiva sobre los aspectos nucleares de la dislexia? Shaywitz afirma, en referencia al efecto del metilfenidato sobre la dislexia, que parece ser una prometedora estrategia que merece una profunda investigación, habida cuenta de la gran dificultad para encontrar intervenciones que mejoren la fluencia lectora. Si bien es preciso avanzar en este sentido, se han dado pasos muy prometedores.

Estos estudios son altamente sugestivos de que el metilfenidato mejora aspectos básicos de la dislexia en niños con TDAH. Una conclusión razonable y conservadora es que en todo niño con TDAH y dislexia asociada es importante monitorizar la respuesta en las habilidades lectoras, puesto que es altamente probable encontrar una notable mejoría. Ante la duda terapéutica en un TDAH con sintomatología leve, la comorbilidad con dislexia puede ser un factor determinante para tomar una decisión respecto al tratamiento con estimulantes.

TERTULIA FAMILIAR

Un medio de convivir y trtarse en la familia de resultados eficaces en alto grado es la tertulia.
Esa reunión informal de padres e hijos en la cual se dialoga, de ser posible todos los días, del modo más natural, acerca de las cuestiones que a cada uno le interesen, no sólo a los padres, sino a todos, incluyendo a los más chicos con edad suficiente para poder estar en la reunión.
Esta tertulia que nos ayuda a conocer “el mundo de nuestros hijos”, tan desconocido por muchos padres, ese mundo lleno de ilusiones, de ingenuidades, de alegrías, de interrogantes que, unas veces exponen con palabras, pero otras han de adivinarse en sus ojos, celosías de almas ávidas de saber, que preguntan a todo lo que les rodea, a los seres que hay junto a ellos, al sol y a las estrellas, al día y a la noche; que preguntan cómo y para qué vinieron ellos al mundo; al mundo, al camino que han de recorrer, al bien y al mal, a lo lindo y a lo feo, que preguntan a Dios mismo porque quieren comprenderlo…, y nosotros los padres hemos de contestarles, tenemos la obligación de escucharlos, de adivinar eso interrogatorios y responder adecuadamente, dándonos cuenta de todo lo que significan.
Esa tertulia ha de favorecer a que en la casa haya un ambiente familiar educativo, ha de ser tal en la que se hable de cuestiones tan variadas y en la que brille siempre la alegría, la confianza, el apoyo, la comprensión que haga costoso romper el diálogo para ir cada uno a continuar con su tarea.

GESTIÓN DEL TDAH EN ADULTOS

El TDAH es un trastorno que hasta hace poco no era demasiado conocido. Por ello, si bien muchos niños se encuentran recibiendo tratamiento, existen adultos que no han sido nunca diagnosticados. Como resultado, muchas personas pasan toda su vida sin entender porqué no pueden controlar una serie de conductas que perjudican sus relaciones con los demás.

 Si usted se encuentra entre aquellos adultos diagnosticados con TDAH, no se sienta mal. Semejante diagnóstico puede provocar sensaciones de desconcierto, vergüenza o enojo, sin embargo, es fundamental que pueda cambiar su perspectiva y tranquilizarse. Para ello puede seguir las siguientes pautas:

No se agobie

Recuerde que el diagnóstico no cambia nada; sólo le puso una etiqueta a lo que ya existía. 

Tenga paciencia. Las mejoras llegarán paulatinamente, por lo que debe intentar deshacerse del pesimismo adquirido tras años de sufrir TDAH.

 Tómeselo con humor. Muchos despistes o “meteduras de pata” provocadas por sus síntomas pueden ser muy graciosas. Aprenda a reírse de usted mismo.

Infórmese

Lea libros y artículos sobre el TDAH, busque fuentes fiables, hable con profesionales.

Tenga en cuenta que todavía se desconocen las causas del TDAH, por lo que no existe una información totalmente exacta. 

Intente que los demás participen del aprendizaje de este trastorno (pareja, hijos, amigos, personas del entorno laboral), de esta forma podrán entenderle y ayudarle mejor. Sin embargo, procure que no se le recuerden sus limitaciones constantemente.

Asegúrese del diagnóstico

El profesional que le trate debe tener una buena formación en el tratamiento del TDAH Asegúrese de que haya descartado factores sociales que puedan producir síntomas parecidos a los del TDAH. También debe descartar problemas médicos (neurológicos o endocrinológicos), toxicidad por medicaciones o drogas, problemas psiquiátricos, de inteligencia o de aprendizaje. 

No se sienta culpable

No sienta culpa por desarrollar conductas conflictivas; su trastorno le sobreexpone a demasiados estímulos. Lo que sí puede hacer es intentar seleccionarlos con cuidado; elija aquellos que no le perjudiquen ni a usted ni a los demás.

Recuerde que el TDAH es crónico, de origen neurobiológico y se transmite genéticamente; no es provocado por un carácter débil o inmaduro.

Revise el pasado y mire hacia el futuro

Analice el impacto del TDAH en su vida y se dará cuenta de que muchos de los conflictos que recuerda no han sido culpa suya. 

Comience a planear estrategias para mejorar su futuro.

Apóyese en otros

Los adultos con TDAH suelen tener una escasa confianza en sí mismos, por lo que necesitan que los demás les den mucho ánimo y apoyo. 

Pida a las personas de confianza que le den su opinión acerca de sus comportamientos positivos y negativos. 

Únase a personas que también padezcan TDAH ellos le proporcionarán mucha información que no encontrará en los libros. Además, serán quienes mejor comprendan sus dificultades. 

Participe en grupos de apoyo o visite páginas webs de asociaciones, en donde encontrará salas de chat, foros y grupos de mensajes de personas con TDAH.

Controlando el humor

Las personas con TDAH , especialmente las que padecen el tipo hiperactivo/impulsivo, pueden sufrir cambios de humor. El estrés que supone estar involucrado en muchas cosas a la vez, sumado a las depresiones provocadas por los fracasos laborales y los picos de euforia que generan los estímulos atractivos, hacen que a las personas con TDAH les resulte difícil convivir consigo mismas.

Para lograr un cierto equilibrio emocional, usted puede hacer lo siguiente:

 

  • Sea comprensivo con usted mismo. Identifique sus cambios de humor y los métodos para manejarlos, pero no pierda tiempo castigándose. Más bien, céntrese en aprender a tolerar su mal humor y en buscar estrategias para calmarse. Para ello, puede involucrarse en alguna actividad interactiva, como una conversación con amigos o un deporte en equipo.
  • Aprenda a defenderse. Las personas con TDAH están acostumbradas a ser blanco de las críticas y suelen sentirse innecesariamente culpables. Aprenda a liberarse de esta actitud y a darse cuenta cuando los demás se equivocan en sus reproches.
  • Cuando se sienta nervioso, tómese un respiro. Cuando esté enfadado o sobreestimulado, tome un descanso, márchese, cálmese.
  • Deje un espacio para el ocio y el entretenimiento. Es indispensable que tenga algún momento de la semana para recargar las pilas. Puede hacerlo en casa (echándose una siesta, mirando la televisión o simplemente meditando) o con amigos (realizando algún deporte, yendo al cine, al teatro o a comer con amigos… ).
  • Planee estrategias para combatir el aburrimiento. Para ello, tenga a punto una lista de teléfonos de amigos, un buen libro o un dvd. De esta forma, su mente se mantendrá libre de la angustia o el nerviosismo que provoca el tedio.
  • Combata la tendencia de cerrar un conflicto o una conversación de forma prematura. De lo contrario, su impaciencia le limitará encontrar nuevos puntos de vista o maneras de hacer las cosas.
  • Recuerde todos sus logros por más pequeños que sean. Anótelos en un diario y revíselos periódicamente.
  • Únase a grupos donde le comprendan y pueda disfrutar. No permanezca demasiado tiempo donde no sea entendido y apreciado.
  • Preste atención a los demás. Cuando alguien le hable, deje de hacer lo que está haciendo y mírele, demuéstrele su interés y que le está escuchando.
     

    Cómo organizarse mejor

    Los adultos con TDAH tienen serios problemas para planificar sus actividades. A continuación le presentamos una serie de pautas que pueden contribuir a que usted pueda organizarse mejor y con ello, hacer su vida más fácil:

    Defina sus metas

    Antes de iniciar algo, propóngase una meta final que incluya varias metas pequeñas. 

    Si usted es de los que dejan todo para el último momento, fije límites de tiempo y reconozca cuáles son sus horarios de alta y baja energía. 

    A continuación, planifique sus actividades de acuerdo con su estilo y energía

    Recompénsese conforme vaya alcanzando cada una.

    Utilice una sola agenda y organice sus horarios

    No tenga una agenda para la oficina y otra para asuntos familiares; use una sola agenda para todo. Esto le ayudará a evitar conflictos de organización.

    Anote todo en su agenda. Apunte las citas con el médico, el partido de su hijo, el cumpleaños de su amigo…No restrinja las anotaciones en su agenda a temas puramente laborales. 

     Delegue

    Usted no puede hacerlo todo; delegue tareas en su pareja, su hijo/a mayor o una asistenta. 

    Deles su confianza y realice un seguimiento y una evaluación. 

    Establezca una red de ayuda con sus vecinos, amigos o conocidos para distintas actividades (llevar los niños a la escuela, hacer las compras, etc.).

    Prepare a sus hijos para la escuela con anticipación

    Ayude a sus hijos a preparar su material escolar y a escoger su ropa la noche anterior. Esto agilizará el llevar a los niños al colegio.

    Fíjese tiempos límite de trabajo. Si usted debe trabajar en casa, establezca una hora límite y disfrute del resto de la tarde o del fin de semana en alguna actividad recreativa.

    Realice listas

    Las listas son muy útiles, dado que ayudan a priorizar las actividades, disminuyen el desorden mental y mejoran la memoria.

    Escriba una Lista Principal de tareas pendientes para toda la semana. Al hacerla, no se preocupe por la prioridad, importancia o tiempo que le llevará cada actividad.

    Clasifique las actividades de la Lista Principal en categorías (hogar, trabajo, llamadas, trámites, etc.). 

    Mantenga en esta lista las actividades más placenteras o que le reporten mayores beneficios.

    Pregúntese si las actividades con menores beneficios o menos placenteras realmente deben ser realizadas. En el caso de que así sea, plantéese la posibilidad de delegarlas o simplificarlas.

    Anote algunas de las actividades registradas en la Lista Principal en una Lista Diaria. Limite esta lista a menos de diez actividades y no incluya más de dos proyectos grandes o difíciles; sea realista en cuanto a lo que puede realizar en un día.

    Ordene las actividades de su lista diaria por orden de importancia, a menos que tengan un horario específico. Escriba su Lista Diaria en una agenda. 

    Si no completó una actividad, apúntela en la lista del día siguiente y vuelva a evaluar las prioridades.

    Planee sus comidas

    Antes de realizar su lista de compras, planee sus comidas; de esta manera, sabrá exactamente lo que necesita, no perderá tiempo en el supermercado y no comprará cosas que luego no se consumirán. Las comidas deberán ser:

    Nutritivas

    Variadas

    No muy caras (deben entrar dentro del presupuesto disponible para la comida)

    Que requieran un tiempo de preparación ajustado al que usted dispone.

    Mantenga su casa en orden

    Antes de empezar, pregúntese cuál es el objetivo de poner la casa en orden (ganar espacio, saber qué tiene, facilitar la limpieza, etc.).

    Asegúrese de que cada cosa que guarde esté de acuerdo con su objetivo.

    Realice una lista de las áreas (un armario, biblioteca o cómoda) o habitaciones que va a ordenar, en orden de prioridad. Establezca una fecha límite para completar cada una.

    Intente ordenar un área pequeña por vez y termine con una habitación antes de pasar a la próxima.

    En caso de que lo necesite, no dude en pedir ayuda al resto de los integrantes de la familia.

    A la hora de ordenar, pregúntese:

    ¿Cuándo fue la última vez que lo usé?

    ¿Cuándo lo volveré a necesitar?

    ¿Para qué lo podré necesitar?

    Distribuya en cuatro cajas todo lo que desee guardar, tirar, regalar o devolver a sus dueños. Repita esto en todas las habitaciones.

    Ponga en las cajas en las que vaya a utilizar para este fin, una etiqueta grande con su contenido.

    Aproveche los espacios bajos colocando cajas debajo de las camas. Utilice en lo posible cajas transparentes y que se vayan ajustando a sus necesidades a través del tiempo.

    Divida cajones y baldas grandes en secciones.

    Aproveche el espacio para colgar usando ganchos y perchas dobles.

    Realice este trabajo una vez al año, como mínimo. 

    Rentabilice su tiempo

    Para comenzar a organizar su tiempo, lo primero que debe hacer es entender que usted tiene tanto tiempo como los demás y que su aprovechamiento depende de las decisiones que tome.

    Reconozca sus defectos y virtudes:

    Si suele dejar las cosas para después, establezca límites de tiempo.

    Reconozca si prefiere los períodos largos de actividad o si prefiere trabajar poco a poco.

    Identifique los horarios en los que trabaja mejor.

    Elimine todas las distracciones posibles. 

    Pida no ser molestado.

    Cierre la puerta, apague el teléfono, etc.

    Decida en qué casos interrumpirá sus actividades y quién tendrá que esperar.

    Pregúntese si realmente necesita ser interrumpido, cuánto durará la interrupción y si puede ocuparse más tarde.

    Unifique tareas

    Usted ahorrará tiempo si junta las actividades similares para realizarlas de forma secuencial. Por ejemplo, mandar todos los e-mails pendientes, hacer todas las llamadas telefónicas pendientes, etc.

    Planifique su tiempo libre

    Recuerde que es saludable reservar un espacio de tiempo para las actividades recreativas o, simplemente, para no hacer nada.

    Planifique ese tiempo con anticipación, y si es necesario, levántese más temprano y disfrute de un rato de tiempo libre antes de comenzar sus actividades cotidianas.

     

     

    Dificultades en el trabajo

    Muchas personas con TDAH  pueden creer que los trabajos más adecuados para ellos son aquellos que requieren mucha acción (como ser policía, piloto, bombero o socorrista) o mucho trabajo creativo (los creativos publicitarios, diseñadores). Sin embargo, una persona con TDAH   puede tener éxito en cualquier carrera que desee realizar; pero para ello, debe poder controlar y orientar sus síntomas para su beneficio.

    Esto puede llevar un tiempo; probablemente necesite probar diferentes trabajos – dentro de una misma compañía o en varias empresas -, antes de que haya comprendido cuales son sus propios patrones de comportamiento.

    Los obstáculos más frecuentes con los que debe enfrentarse una personas con TDAH son los siguientes:

    Impulsividad

    Estos síntomas suelen manifestarse en varios comportamientos. Algunos de ellos tienen que ver con:

    • Comprometerse en realizar algo que luego no podrá cumplir. Para eliminar este hábito, desarrolle la costumbre de revisar su agenda antes de comprometerse en una tarea determinada.
    • Cambiar de trabajo con frecuencia. Si se encuentra en un trabajo en el que experimenta serias dificultades, no asuma de inmediato que está en el trabajo equivocado. Trate de enfrentarlas; no existe un trabajo perfecto, y todos requerirán de un tiempo de adaptación y esfuerzo de su parte. Antes de cambiar de compañía, hable con un amigo o con su pareja y juntos realicen un balance de las ventajas y desventajas que supone esta decisión. Si efectivamente decide cambiar de trabajo, elíjalo valorando cuidadosamente sus habilidades, necesidades y límites.
    • Saltar de un proyecto a otro sin ajustarse a un plan. Esto puede ser muy perjudicial para su empresa, dado que genera una gran ineficiencia y, por consiguiente, un incremento de costes. Por ello, únase a alguien que posea habilidades de organización; él será un buen complemento a su energía y entusiasmo. 

    Hiperactividad

    • No pueden permanecer sentados en situaciones que lo requieren.
    • Cuando están sentados, cambian de postura con frecuencia y mueven los pies y las manos constantemente.
    • Corren o saltan excesivamente en situaciones inapropiadas.
    • Tienen dificultad para jugar o divertirse en silencio o tranquilamente.
    • Suelen entorpecer los asuntos de los demás, tocan cosas que no deben.
    • Están siempre en movimiento, como si estuvieran con el “motor en marcha”.
    • Hablan en exceso.
    • Suelen tener más accidentes de los normales

    Inatención

    Las dificultades para prestar atención pueden hace que la persona con TDAH esté sobreexpuesta a distracciones externas o internas.

    La distracciones externas provienen del medio ambiente y son muy abundantes en una oficina: conversaciones con los compañeros, algún chisme, teléfonos que suenan…Para enfrentarse a ellas, usted puede:

    • Pedir permiso para llevar trabajo a casa.
    • Poner su escritorio lejos o de espaldas a las áreas de más tráfico.
    • Quedarse más tiempo en el trabajo y compensar los momentos de distracción.
    • Cuando pueda, trabajar en salas de juntas u oficinas privadas.

    Las distracciones internas, son provocadas por sus propios pensamientos. Usted puede evitarlas mediante las siguientes pautas:

    • Tome notas de las ideas que se le ocurren mientras está realizando una tarea.
    • Utilice una alarma; ésta puede sonar cada tanto para recordarle que vuelva a la tarea pendiente.
    • Realice una sola tarea a la vez. 

    Si usted se encuentra trabajando en algo aburrido y se da cuenta de que está perdiendo la atención, empiece una nueva tarea. Esto le dará más ritmo a su trabajo.

    Desorden

    El desorden en la oficina dificulta la organización del trabajo y ocasiona una gran pérdida de tiempo. Para evitarlo:

    • Mantenga su escritorio organizado. En su escritorio solo debe tener los elementos relacionados con los proyectos en los que está trabajando. Recuerde que un escritorio limpio ayuda a mantener la mente centrada en las tareas que requieren una atención inmediata.
    • Elimine los archivos y el software que no necesite. Elimine de su ordenador aquellos archivos que ya no necesita, así como los diskettes, CD´s o manuals de informática que ya no utiliza.
    • Limpie sus archivos. Tómese el tiempo para tirar todos los papeles que ya no necesita.
    • Divida sus archivadores por categorías. Defina categorías de acuerdo a los materiales de su trabajo en la oficina, y archive su documentación alfabética o cronológicamente.
    • Deje espacio en sus archivadores. De esta forma no malgastará su energía en sacar o poner un papel.
    • Utilice carpetas para sus proyectos. Organice todos los documentos relativos a un proyecto determinado en una sola carpeta.
    • Aproveche el espacio. Utilice baldas para los libros de referencia, diccionarios y manuales. Coloque en su oficina muebles en los que pueda archivar la documentación que necesite.

    Problemas para relacionarse

    Las personas con TDAH suelen tener una serie de comportamientos que pueden resultar desagradables para sus compañeros. Esto es peligroso, dado que la relación con los colegas es uno de los factores principales para un bienestar laboral.

    Estas conductas suelen ser las siguientes:

    • Hablar solo. Algunas personas con TDAH suelen olvidarse de los demás cuando hablan sobre algo que les interesa. Por lo tanto, no se fijan si sus interlocutores están interesados o no en lo que están diciendo, o si desean participar en lo que se ha convertido en un monólogo.
    • Interrumpir. Esto es algo muy común y no suele ser a propósito, pero con el tiempo puede generar irritación y resentimiento en los demás. Si usted tiene la costumbre de interrumpir y decir lo primero que se le ocurre en las juntas o reuniones, tome notas y escriba lo que está pensando antes de decirlo. Esto le ayudará a verificar si el comentario será adecuado y útil para el tema que se está tratando. A su vez, si usted se descubre interrumpiendo una conversación, contrólese y discúlpese.
    • Soltar comentarios sin tener en cuenta al otro. Algunos adultos con TDAH dicen cosas sin tener en cuenta como las tomarán los demás. Pregúntele a alguien de confianza qué reacciones suelen generar sus comentarios.

     Aburrimiento

    Un problema frecuente en adultos con TDAH es el aburrimiento; su hiperactividad hace que les resulte difícil realizar una misma tarea durante mucho tiempo. Esto se agrava si el trabajo es demasiado administrativo, ya que requiere de habilidades organizativas, atender a pequeños detalles y ser muy disciplinado, dado que las tareas suelen ser rutinarias y con pocos alicientes.

    Por esta razón es fundamental seleccionar una profesión que a usted le resulte muy interesante y minimizar en lo posible el trabajo administrativo. En el caso de que aún así se aburra:

    • Realice las tareas rutinarias al comenzar el día; no espere a estar cansado.
    • Siempre que sea posible, delegue las tareas administrativas. Algo que a usted le resulte intolerable, puede ser entretenido para otro.
    • Separe las tareas rutinarias en varias tareas más pequeñas.
    • Pida ayuda antes de que se le acumule demasiado trabajo.
    • Reconozca su necesidad de estímulos para introducir cambios en su vida laboral.

    Problemas de memoria

    Éste suele ser un problema serio para las personas con TDAH, dado que se agrava con el aumento de la complejidad del trabajo y el estrés. Para sobrellevar esto:

    • Anote en su agenda las tareas que debe realizar. Cuando termine una, márquela; de esta forma no solo podrá ver lo que le queda pendiente, sino que se sentirá motivado al notar cuantas tareas ha terminado en el día.
    • No deje las tareas para después; hágalas en el momento o anótelas en su agenda.
    • Lleve su agenda consigo todo el tiempo y revísela con frecuencia durante el día. No escriba las cosas en papeles sueltos.
    • Utilice alarmas para recordar cuándo debe ir a una reunión o realizar una llamada. Programe las alarmas para que suenen cinco minutos antes de que tenga que comenzar una actividad, para poder prepararse con tiempo. Si en ese momento le queda algo pendiente, anótelo en su agenda.

    Dificultades para administrar el tiempo

    Los problemas en la administración del tiempo son típicos en el adulto con TDAH,  Algunos de ellos son los siguientes:

    • Híper-enfoque. Implica concentrarse tanto al realizar una tarea que se pierde la atención del tiempo. Si a usted le ocurre esto, utilice una alarma que le avise la hora en que debe pasar a hacer otra cosa.
    • Llegar tarde. Tiene que ver con dos aspectos. Por un lado, la falta de organización, lo que lleva a realizar tareas de última hora, y no llegar a tiempo a una cita o reunión. Para contrarrestar esto, usted debe detenerse, calcular el tiempo que le llevará hacer la tarea y si es necesario, dejarla para el día siguiente. Por otra parte, muchas personas detestan esperar, lo que hace que se retrasen en sus compromisos. En este caso, usted puede llevar un libro o un trabajo para entretenerse.
    • Sobrecargarse. Muchas personas con TDAH, suelen planear demasiadas cosas para un solo día, con lo cual terminan llegando tarde, estresándose y dejando tareas incompletas. Si a usted le ocurre esto, deténgase; calcule con sinceridad cuanto tiempo le llevará finalizar cada trabajo y déjese un margen de tiempo libre entre cada tarea. Esto le ayudará a realizar las cosas a conciencia y no estar constantemente corriendo a contrarreloj.

    Proyectos a largo plazo

    Los problemas para terminar proyectos a largo plazo suelen relacionarse con dificultades para organizarse y seguir un plan, la tendencia a aplazar tareas y una mala administración del tiempo. Es decir, que la mayoría de los proyectos no se cumplen porque son demasiado grandes o imprecisos.

    Para solucionar esto:

     

    • Tenga una visión sólida de lo que quiere lograr.
    • Comience por establecer una fecha de entrega para un proyecto, y luego divídalo en partes y fechas, siempre calculando el tiempo que necesitará para finalizar cada una.
    • Recuerde que los grandes avances son el resultado de varios esfuerzos pequeños.
    • Busque un trabajo que requiera respuestas inmediatas; esto ayudará a evitar los aplazos.
    • Comunique sus planes a los demás. El hecho de contar sus proyectos a otros, le hará más responsable ante ellos. Prométale a otra persona que lo terminará en una fecha determinada; esto agregará presión.
    • Revise sus avances regularmente con su supervisor o trabaje en equipo; cada uno deberá responder ante el otro por los avances realizados.
    • Organice reuniones semanales o incluso diarias.
    • Fíjese en qué partes del proyecto está teniendo problemas y busque soluciones. Al hacerlo, pregúntese si realmente tiene los recursos necesarios para llevarlo a cabo o si necesita la ayuda de un compañero.
    • Revise cada proyecto minuciosamente y pregúntese a usted mismo por qué no ha avanzado más de lo que debería, qué es lo que le detiene.
    • Prémiese por cada logro, sin importar cuán pequeño sea.
    • Disfrute de su éxito. Recuerde el tiempo y el esfuerzo invertido en lograr cada meta y dedique un tiempo a disfrutarlo; de esta manera renovará su entusiasmo para alcanzar el próximo objetivo
       

      Economía doméstica

      El control de la economía doméstica representa un importante desafío para una persona con TDAH . Los síntomas de hiperactividad, impulsividad e inatención están presentes constantemente, lo que conlleva a una mayor desorganización. Sin embargo, algunas técnicas pueden ayudarle. Para ello

      Elabore un plan financiero

      Para comenzar a elaborar su plan financiero personal, lo primero que debe hacer es identificar cuales son sus necesidades y ordenarlas por prioridades, y a continuación, calcular cuánto dinero necesitará para satisfacerlas.

      Esto le ayudará a:

      • Desarrollar una estructura inicial para un presupuesto de gastos.
      • Reconocer cuando sus gastos no están en sintonía con sus necesidades.
      • Adoptar las acciones necesarias.

       

      Identifique los problemas en el control del dinero

      El control del dinero requiere de un gran sentido de disciplina; en este sentido, existen varios problemas que pueden manifestarse en torno a esta cuestión:

      • La incapacidad para ahorrar.
      • Perder las facturas de los gastos de la casa u olvidar pagarlas.
      • No llevar un buen control de los gastos en su cuenta, lo que ocasionará la devolución de los cheques.
      • Perder los estados de cuenta, no pagar las cuentas o hacerlo tarde, con los consiguientes recargos que ello ocasiona.
      • Gastar más de lo que gana, impulsivamente y en cosas que realmente no necesita.

       

      Establezca objetivos de mejora

      Una vez identificadas las áreas en las que tenga problemas, establezca unos objetivos de mejora a corto, medio y largo plazo para cada una, siempre definiendo las prioridades:

      • Realice una lista con sus metas financieras de aquí a 6 meses, 1 año, 5 años y 10 años. No se preocupe acerca de la posibilidad de lograrlas, sólo escríbalas.
      • Las metas a corto plazo pueden incluir cosas como reducir los gastos (evitar comer fuera o comprar por capricho).
      • Las metas a mediano plazo incluirán el ahorro para las vacaciones, para comprar algunas cosas que se necesitan para la casa o comenzar a  pagar deudas.
      • A largo plazo, las metas pueden incluir el ahorro para pagar una carrera universitaria, planear la jubilación, etc.

      Desarrolle un presupuesto

      Agrupe los registros de los gastos para desarrollar un presupuesto. Éste incluirá la asignación de una cantidad de dinero cada mes para cada categoría de gastos:

      • Haga una lista de todos los gastos que suele realizar mensualmente. Comience con una hoja grande de papel o un programa informático como Excel.
      • Inserte doce columnas, una por cada mes del año.
      • Utilice una fila para cada gasto.
      • Divida los gastos en categorías (hipoteca, gastos de la casa, transporte, escuela, comida, ocio, ahorro) y en sus consiguientes subcategorías (por ejemplo, el automóvil incluye combustible, arreglos, seguro, etc.).
      • Calcule qué porcentaje de su sueldo tiene que dedicar a cada categoría.
      • Cuentas especiales. Abra una cuenta de banco para categorías especiales como vacaciones, reparaciones del coche o del hogar. Realice un depósito mensual en estas cuentas.

      Organice sus documentos financieros

      Muchas personas con TDAH tienen problemas económicos porque no encuentran los documentos necesarios para pagar las facturas de la casa, por lo que terminan pagando tarde y con recargos.

      Esto puede evitarse estableciendo un lugar especial para guardarlos y mantenerlos en orden.

      • Separe el correo. Cuando recoja el correo, separe inmediatamente todo lo relacionado con las finanzas (estados de cuenta, facturas, etc.) y colóquelo en un lugar designado para ello.
      • Compre un archivador con divisiones. Compre un archivador y divídalo en los siguientes apartados: gastos de la casa, estados de cuenta bancarios, recibos de las tarjetas de crédito, recibos de regalos. 
      • Coloque sus facturas en un lugar visible. Ponga un tablón de anuncios en la cocina y cuelgue allí un calendario anual, así como todas las facturas pendientes de pagar. Al inicio de cada mes, registre en el calendario y en su agenda los pagos que deberá realizar, así como los días en que a usted le viene bien efectuar el pago y las fechas límites. Una vez que realice el pago, guarde los recibos y las facturas en el archivador.

      Evite las compras compulsivas

      • Guarde las tarjetas de crédito y débito en casa y lleve consigo sólo el dinero que necesita.
      • Antes de salir de compras realice una lista y aténgase a ella. No compre cosas que no necesite.
      • Manténgase alejado de las áreas de consumo que representan una “tentación” para usted: un centro comercial, su tienda de ropa favorita.

      Si realmente siente un “antojo” de comprarse algo especial, espere uno o dos días para decidir si realmente lo quiere y puede pagarlo. Reflexione si el gasto vale el tiempo que tardó en lograr el dinero para pagarlo. Si pasado ese período de tiempo, todavía quiere hacer la compra, hágalo.

      Evite el uso de tarjetas de crédito

      Las tarjetas de crédito pueden desencadenar serios problemas en sus finanzas;  la falta de efectivo dificulta el control de los gastos, lo cual puede llevar a que aumenten los intereses de cuenta y los cargos por demora o por pasarse del límite. Si usted tiene estos problemas, considere la posibilidad de cancelarla.

      Registre sus gastos

      Los registros de gastos y compras ayudan a evitar las compras impulsivas y a verificar si sus gastos se corresponden con sus necesidades. Lleve consigo una pequeña libreta o una agenda electrónica y registre todo lo que compra, incluyendo los gastos más pequeños, como el pago de un café o de un parking.

      Salde sus deudas

      El éxito de un plan financiero requiere una gran capacidad de ahorro y organización, lo que logrará saldar las deudas actuales y prevenir las nuevas.

      • Realice una lista de todas sus deudas actuales, incluyendo tarjetas de crédito, préstamos de amigos y familiares, préstamos hipotecarios, etc.
      • Anote el interés de cada deuda.
      • Hable con sus acreedores para acordar los pagos regulares mensuales (no prometa más de lo que puede pagar) y realice un plan de pagos.
      • Pague el mínimo posible de todas las deudas, excepto aquella que cobra mayor interés.
      • Pague todo lo que pueda de la deuda con mayor interés.
      • Cuando la deuda de mayor interés esté saldada, haga lo mismo con la que cobra el segundo mayor interés.
      • Siga así hasta terminar de pagar todas las deudas.

      Cree un hábito de ahorro

      Si al comparar los ingresos con los gastos usted descubre que gana más de lo que gasta, puede comenzar a separar un monto para ahorrar. No importa si la cantidad que separe es grande o pequeña: ahorrar es una prioridad. Decida para qué propósitos ahorrará dinero:

      • Gastos a corto plazo: por ejemplo, planear unas vacaciones, pagar algún seguro, cambiar la lavadora, etc.
      • Gastos a medio plazo: la educación de los niños, mudarse a otro piso, etc.
      • Ahorros a largo plazo: esto incluye el ahorro para la jubilación. Ahorrar para este propósito suele ser difícil, pero debe recordar que llegado el momento, este dinero será imprescindible para mantener su calidad de vida.

      Anote la cantidad a ahorrar en el presupuesto como si fuera un gasto fijo; usted debe aspirar a ahorrar al menos el 10% de sus ingresos. Para comenzar a hacerlo, puede valerse de varios recursos:

      • Un sobre con una foto pegada de aquello para lo que se está ahorrando.
      • Una hucha especial para ciertos gastos.
      • Una cuenta de banco especial para un objetivo particular. Solicite que se deposite automáticamente cierto porcentaje del sueldo en ella.

      Establezca una rutina financiera

      El siguiente es un ejemplo de plan financiero, estableciendo actividades diarias, semanales, mensuales y anuales. Elabore algo similar, que esté de acuerdo a sus propias circunstancias.

      Diaria

      • Organice sus cuentas y anote los gastos.
      • Coloque los documentos financieros en el archivador.
      • Anote todos los detalles de cada cheque que extienda.
      • Resístase a incurrir en gastos impulsivos.

      Semanal

      • Establezca cuales serán los gastos para la próxima semana.
      • Vaya al banco y retire el efectivo necesario para la semana.
      • Pague toda las cuentas, anote las fechas de los pagos y coloque los estados de cuenta pagados en la sección “estados de cuenta pagados” de su archivador.
      • Sume los gastos semanales.

      Mensual

      • Revise los saldos en las cuentas bancarias.
      • Archive las cuentas pagadas en la sección correspondiente del archivador.
      • Compare sus ingresos y gastos actuales con las asignaciones correspondientes a cada categoría de su presupuesto.
      • Evalúe las áreas en las que se producen gastos en exceso.

      Anual

      • Guarde todos los documentos financieros del año pasado y tenga el archivador listo para el nuevo año.
      • Reúna los documentos financieros para realizar la declaración de la renta.
      • Revise unos objetivos financieros del año entrante.
      • Anote los gastos grandes para el año entrante: un nuevo coche o frigorífico, vacaciones especiales, etc.
 

El TDAH en la pareja

No es raro que muchas personas se sientan atraídas por aquellas que padecen TDAH ; éstas suelen mostrarse activas, alegres y divertidas, y siempre están listas para la acción. Sin embargo, esta perspectiva cambia durante la convivencia; la persona con TDAH  deja de ser “activa” para transformarse en “pesada y desconsiderada”.

Los síntomas del TDAH pueden ser motivo de muchas discusiones en la pareja. Si la vida en común es complicada de por sí, esto se agrava cuando uno de sus miembros tiene TDAH . De hecho, los síntomas asociados con el trastorno pueden perturbar las relaciones hasta el punto en que ambos terminan sintiéndose exhaustos, enojados e incomprendidos.

 

Esta situación no es irremediable, pero requiere de varias pautas de colaboración:

  • Involúcrese. Una vez que su pareja esté segura del diagnóstico, reúna información sobre el TDAH  y estúdiela junto a ella. Es fundamental que usted sepa todo lo relativo a su trastorno, para que pueda apoyar a su pareja cuando ésta lo necesite.
  • Hablen sobre el trastorno. Ahora ya tienen la explicación a muchas de las conductas que provocan conflictos. Hablen tranquilamente sobre el TDAH: qué es, cómo se manifiesta entre ustedes, cómo afecta la relación, qué les molesta, qué les gusta, qué desean conservar, qué quieren cambiar. Traten de no reaccionar hasta haber terminado los comentarios.
  • Replantéense la relación. Conversen acerca de lo que siente cada uno, y pregúntense qué quieren hacer. En caso de que deseen seguir juntos, es el momento de replantear actitudes y comportamientos, planear estrategias que aseguren la tolerancia y el apoyo.
  • Realicen un plan de tratamiento. Para comenzar, piensen cómo lograrán las metas y hagan una lista de lo que desean cambiar y lo que quieren conservar. Si no lo hacen, se les puede olvidar.
  • Elaboren listados y mantengan una agenda en común. Escriban una lista con lo que quiere que haga la otra persona y dénsela todos los días. También pueden mantener una agenda en común, pero no deben olvidar revisarla ambos todos los días.
  • Disponga de herramientas que ayuden a su pareja a organizarse. Estas pueden ser listados, pizarras, tableros de anuncios, o libretas en lugares estratégicos como la mesita del teléfono.
  • Si usted es más ordenado, hágase cargo de la organización. Sin embargo, es fundamental que su pareja valore el esfuerzo y sepa compensarlo.
  • Evite “etiquetar” a su pareja. No esté constantemente atacándole, acusándole de desordenada, distraída o molesta, ni permita que aparezca como “la pobre víctima de una persona controladora”. Lo único que logrará con esta actitud es provocar peleas y hacer que la autoestima de su pareja disminuya.
  • Al pedir algo a su pareja, intente conectar con ella de todas las formas posibles. Si ésta padece un TDAH de tipo inatento, es probable que tenga dificultades para prestarle atención. Por lo tanto, a la hora de pedirle algo, puede seguir estos pasos:

Tóquele y mírele a los ojos. 

Póngale la mano en el hombro y haga contacto visual. Las personas con TDAH perciben mejor la información cuando se involucran varios sentidos a la vez.

Dele un tiempo límite para efectuar una tarea.

Recuérdeselo. Hágalo sin enojarse, siempre es mejor por las buenas.

  • No toque sus cosas. Algunas personas con TDAH tienen mucho miedo de perder el control de sus vidas. Por ello crean entornos muy estructurados a su alrededor, lo que les permiten controlar sus síntomas.Por estas razones, usted debe intentar no cambiar sus cosas de lugar. Cada cónyuge debe tener espacios separados para trabajar o para dejar sus cosas personales. Si toca sus cosas, sentirá que pierde el control sobre ellas.
  • Refuerce las rutinas. Una vez habituado, es posible que su pareja vuelva a caer en los viejos patrones de conducta. Estén prevenidos para cuando esto ocurra, hagan un acuerdo para reestablecer la rutina.
  • Dediquen momentos en común. Esto es fundamental para cualquier pareja; deben aprender a comunicarse, a quererse, a compartir los problemas y a divertirse, y esto sólo ocurrirá si pasan tiempo juntos.
  • No usen el TDAH para justificarse. Cada miembro de la pareja debe ser responsable de sus actos, y colaborar en el bienestar de la pareja. No echen la culpa de sus conflictos al TDAH .
  • Sean optimistas. Esto es fundamental para sacar adelante la situación. Piensen en positivo, dénse ánimo mutuamente, alábense. De nada sirve enojarse, lo que deben hacer es valorar el esfuerzo del otro y trabajar en equipo.
  • Hágase responsable de sus propias acciones, no de las de su pareja. Las parejas con TDAH son más exitosas cuando uno trabaja en sí mismo y en sus problemas, y su pareja hace lo propio. Ambos deben comprender cuales son las capacidades y las limitaciones de cada uno y aprender a adaptarse a ellas; como en cualquier pareja, todo gira alrededor de la aceptación, del compromiso y la negociación. Pero lo principal es tener una comunicación directa y transparente, e intentar que no se acumulen los reproches y malos sentimientos.

 

 

 

Neurofarmagen®TDAH, el primer análisis genético

Laboratorios Rubió presenta Neurofarmagen®TDAH, el primer análisis genético específico para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad

Neurofarmagen®TDAH es el primer análisis genético específico para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) que recopila información de los principales genes implicados en esta patología.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno que afecta a un 5-7% de la población infantil, y se mantiene en un 60% de los pacientes con TDAH en la edad adulta. Este trastorno  infantil del neurodesarrollo  afecta negativamente al rendimiento académico y funcionamiento social. Se sabe que tiene una heredabilidad cercana al 0,7, aunque no se conocen aún los genes implicados, por lo que se presume unapredisposición multigenética asociada a factores ambientales

A partir de una muestra de saliva de 1 mL, Neurofarmagen®TDAH permite valorar de forma cómoda, rápida y segura los siguientes aspectos:

Conocer la predisposición del paciente a padecer TDAH.

Predecir la respuesta al tratamiento.

Conocer si existe riesgo de comorbilidad.

Neurofarmagen®TDAH proporciona información personalizada sobre el niño, que ayudará al especialista a tomar las decisiones más adecuadas. Un análisis muy útil para:

Familias que necesitan conocer datos biológicos objetivos sobre el trastorno.

Confirmar la vulnerabilidad genética en caso de diagnóstico dudoso.

Confirmar la susceptibilidad en otros miembros de la familia.

Confirmar la predisposición genética en adultos no diagnosticados previamente.

Pacientes que no responden al tratamiento con metilfenidato.

Individualizar tratamientos con atomoxetina.

Estudiar la predisposición genética a:

Abuso de alcohol y opiáceos.

Conducta disocial.

El TDAH es un trastorno neurológico del comportamiento caracterizado por síntomas generalizados como:

● Falta de atención.

● Hiperactividad.

● Impulsividad.

Aunque el TDAH se inicia en la infancia, el 50% de los niños con este trastorno siguen mostrando síntomas en la edad adulta. El TDAH es un trastorno con una elevada carga genética de carácter hereditario y que también depende de factores ambientales.

Gracias a los valiosos avances que se han producido en la investigación genética del TDAH, hoy podemos obtener respuestas personalizadas a partir de la información genética de cada paciente.

La precampaña de lanzamiento ha permitido a los principales médicos españoles probar este análisis genético en su práctica clínica diaria.

Resultados

Los resultados obtenidos han sido muy satisfactorios y validan el uso de Neurofarmagen®TDAH como herramienta complementaria al diagnóstico clínico convencional, facilitando además información sobre el tipo de respuesta que tendrá un paciente frente a un determinado fármaco.

Laboratorios Rubió fue pionero en el lanzamiento del primer metilfenidato de liberación inmmediata (Rubifen), en el mercado español, hace más de 25 años. El metilfenidato sigue siendo tratamiento de elección en niños con TDAH. Desde los inicios, Laboratorios Rubió ha apostado por ofrecer medicamentos únicos e imprescindibles para los facultativos españoles y ofrecer al mercado farmacéutico productos de la máxima calidad e innovadores, una constante a lo largo de su historia desde 1968.

Con este nuevo producto Laboratorios Rubió vuelve a ser pionero en el campo del TDAH con un producto que representa un avance más en la utilización de la medicina personalizada.

REVISIÓN DEL TDAH EN EL ADULTO

 Los criterios diagnósticos del TDAH en adultos son los mismos que los registrados para los niños en el Manual diagnóstico y estadístico (DSM-IV-TR) de la Asociación Americana de Psiquiatría. Según el DSM-III (1980), el trastorno puede afectar a los adultos, y a partir del DSM-III-R se describe formalmente la posibilidad de realizar el diagnóstico de TDAH en adultos. En sujetos que han sido diagnosticados de TDAH en la infancia, y que en la edad adulta no presentan seis o más de los síntomas definidos en el DSM-IV-TR, pero continúan manifestando síntomas de TDAH y dificultades en su adaptación, se permite el diagnóstico de TDAH en remisión parcial

Para poder diagnosticar el TDAH en una persona adulta es preciso que el trastorno esté presente desde la infancia, como mínimo desde los 7 años. Debe persistir una alteración clínicamente significativa o un deterioro en más de un área importante de su actividad, como el funcionamiento social, laboral, académico o familiar . Por tanto, se entiende el TDAH en la edad adulta como una patología crónica.

Los adultos con TDAH suelen manifestar principalmente síntomas de inatención y de impulsividad, ya que la hiperactividad disminuye con la edad, aunque podíamos decir mejor que la hiperactividad se trasforma. Asimismo, los síntomas de hiperactividad en los adultos suelen tener una expresión clínica ligeramente diferente a la encontrada en los niños. Así, uno de los

síntomas de hiperactividad en los niños puede ser el correr por todas partes, subirse a los muebles, etc., mientras que en la edad adulta el mismo síntoma se manifiesta como un sentimiento subjetivo de inquietud, que en el futuro será uno de los factores para generar trastornos de ansiedad

Rendimiento académico Los estudios de seguimiento hasta la edad adulta de pacientes con un TDAH diagnosticado en la infancia muestran diferencias significativas en el rendimiento académico respecto a los sujetos sin el trastorno. Los pacientes tienden a lograr una menor formación académica en comparación con los grupos control, aun con niveles de inteligencia similares  para explicar este fenomeno de forma sencilla podriamos decir que el paciente con tdah no logra rendir al maximo sus posibilidades, y solo alcancarian un como mucho un grado menor de lo que podrian lograr con sus capacidades, es decir un paciente con tdha y unnivel de inteligencia algo, que en situaciones normales le permitiese terminar una carrera universitaria de mayor grado (licenciatura o grado) lograrían terminar una diplomaura, y el que pudiese alcanzar una diplomatura llegarina a lo sumo a terminar los estudios de bachiller y asi sucesivamenten. Así mismo, los adultos con TDAH  resentan más problemas de adaptación y disciplina en el ámbito escolar.Adaptación al medio laboral con mas discontinuidad en los puestos de trabajo y con un tasa mayor de accidentes por  conducción de vehículos.       

Los estudios refieren que los adultos con TDAH tienen una peor adaptación laboral que los individuos sin el trastorno ya que como hemos visto antes no desarrollan sus posibilidades al maximo. 

Relaciones interpersonales y de pareja con una tasa del doble de divorcios en los matrimonios donde uno de ellos padece el trastorno. Existen numerosas descripciones del peor ajuste social de los niños y adolescentes con TDAH en comparación con los grupos de control . Estos problemas pueden persistir en los adultos con TDAH, incluso agravarse, si se tienen en cuenta las crecientes demandas sociales que han de afrontar en la edad adulta. Se han descrito mayores dificultades en las relaciones interpersonales y, de forma más específica, en las relaciones de pareja como hemos comentado anteriormente.

Persistencia del TDAH en la edad adulta, trastornos psiquiátricos comórbidos y consumo de sustancias tóxicas, en entradas anteriores en este blog  hemos hablado de un estudio de Biderman donde tras segur a sus pacientes infantiles con tdah, los pacientes que no quisieron ser tratados farmacologicmanete, presentaban una tasa de 52%, mayor de consumo de toxicos o drogas con relacion a los que fueron tratados, que presentaba una tasa de consumo de drogas equivalente a la poblacion de la zona donde estaban circunscritos, donde entre las conclusiones, esta el factor protector del tratamiento de los pacientes con tdah con psicoestimulantes, frente a la teoría que veía como riesgo al consumo tratar estos pacientes con psicoestimulantes.

En la revisión realizada por Goldstein de los estudios sobrela evolución del TDAH en la edad adulta, se halló que el 10-20% de los adultos con historia de TDAH experimenta escasos problemas, mientras que el 60% continúa presentando síntomas de TDAH así como alteraciones en la adaptación social, problemas académicos y emocionales clínicamente significativos. El 10-30% desarrollan problemas de conducta antisocial asociados a las alteraciones producidas por el TDAH y otros trastornos comórbidos.

En un estudio prospectivo con una muestra de 128 niños con TDAH, se halló que a la edad de 19 años el 38% de los sujetos cumplían los criterios diagnósticos del TDAH (DSM-III-R), el 72% presentaba como mínimo un tercio de los síntomas requeridos para el diagnóstico y el 90% mostraba evidencias de un deterioro clínicamente significativo, con una puntuación en la escala para la evaluación global del funcionamiento (GAF) inferior a 60 . Este estudio evidenció lo variables que pueden llegar a ser los porcentajes de persistencia del TDAH en la vida adulta, pues pueden depender del criterio de remisión aplicado. Por eso no es de extrañar que el rango de persistencia del TDAH en los adultos entre los diferentes estudios sea tan amplio (4-80%) . De cualquier forma, diferentes estudios han puesto de manifiesto que el TDAH persiste en la edad adulta Al igual que en la infancia, la presencia de otros trastornos

psiquiátricos asociados al TDAH es frecuente en los adultos. Se considera que un 60-70% de adultos con TDAH presenta comorbilidad psiquiátrica. Los trastornos comórbidos en adultos son similares a los hallados en la infancia, con la diferencia de que existe una mayor prevalencia de drogodependencias como hemos dicho anteriormente y que aparecen trastornos de la personalidad [TLP y T Antisocial de la personalidad]. En los estudios prospectivos y controlados de seguimiento hasta la edad adulta de pacientes diagnosticados de TDAH en la infancia, los trastornos comórbidos más frecuentes son el trastorno depresivo mayor (hasta un 28%), el trastorno antisocial de la personalidad (hasta un 23%), los trastornos por consumo de  sustancias (hasta un 19%) y, en menor frecuencia, el trastorno por crisis de pánico y el trastorno obsesivo compulsivo. Murphy et al  sugieren que existen diferencias respecto a la comorbilidad psiquiátrica entre los subtipos TDAH combinado y TDAH inatento. El combinado mostró mayor probabilidad de presentar un trastorno desafiante oposicionista, de realizar tentativas de suicidio y de experimentar en el cuestionario SCL-90-R mayor hostilidad interpersonal y paranoia .

Las drogodependencias constituyen uno de los trastornos asociados al TDAH más frecuentes. El riesgo de desarrollarlas es mayor en aquellos pacientes en los que el TDAH se mantiene en la edad adulta . La presencia de un TDAH repercute de forma negativa sobre la evolución de la drogodependencia, pues existe mayor riesgo de recaídas en el consumo de sustancias. 

EVALUACIÓN DEL TDAH EN ADULTOS

Siguiendo las recomendaciones de Murphy y Gordon , para realizar una evaluación del TDAH, se tendrían que contestar cuatro preguntas relevantes que serian:

1º) evalúa si existen evidencias acerca de la relación entre los síntomas de TDAH en la infancia y un deterioro posterior significativo y crónico en diferentes ámbitos. 

2º) Información respecto a si existe, de forma creíble, una relación entre los síntomas de TDAH actuales y un deterioro sustancial y consistente en diferentes ámbitos. 

3º) Si hay otra patología que justifique el cuadro clínico mejor que el TDAH. 

Su contestación lleva directamente a la última pregunta: ¿para los pacientes que cumplen los criterios diagnósticos de TDAH, hay alguna evidencia de que existan condiciones comórbidas?

Para poder realizar un diagnóstico de TDAH en adultos es fundamental saber qué síntomas son propios del trastorno y cuáles son debidos a otra patología comórbida . Si podemos responder a estas cuatro cuestiones planteadas se podrá realizar un diagnóstico de TDAH con una elevada sensibilidad y especificidad. 

La evaluación de los adultos con síntomas de TDAH requiere un esfuerzo por integrar todos los datos clínicos disponibles que ayudarán en la realización del diagnóstico. Un protocolo estandarizado debería incluir una historia clínica completa del paciente, cuestionarios autoadministrados de síntomas, rendimiento neuropsicológico y evaluación de comorbilidad psicopatológica. 

 

EVALUACIÓN NEUROPSICOLÓGICA

En el metaanálisis de Hervey et al  se analizaron los resultados de 33 estudios sobre rendimiento neuropsicológico en adultos diagnosticados de TDAH. Los datos presentados por los autores sugieren que existe una gran variedad de diferencias generales y específicas que indican déficit neuropsicológicos asociados con TDAH en el adulto. En todas las áreas cognitivas estudiadas existen datos que indican deterioro en mayor o menor medida, aunque los resultados no indican una área especifica para el trastorno. Por otro lado, existen ciertas áreas (p. ej., atención) en las que los adultos con TDAH muestran mayores diferencias respecto a los controles sanos. 

TRATAMIENTO DEL TDAH EN EL ADULTO 

 

 

Instrumentos de evaluación del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en adultos, traducidos y/o validados en español.

Historia clínica general

Conners Adult ADHD Diagnostic Interview for DSM-IV 

(CAADID-parte I) 

Evaluación de síntomas actuales del TDAH

Conners Adult ADHD Diagnostic Interview for DSM-IV

(CAADID-parte II) .

Entrevista para TDAH adultos de Barkley 

ADHD Rating Scale-IV  

ADHD Symptom Rating Scale 

Adult Self-Report Scale (ASRS) 

Conners Adult ADHD Rating Scale (CAARS) 

Evaluación retrospectiva de síntomas de TDAH en la infancia

Wender Utah Rating Scale (WURS) 

ADHD Symptom Rating Scale 

 

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

Los psicoestimulantes, en especial el metilfenidato, son los mejor estudiados en niños con TDAH, con más de 200 ensayos clínicos publicados . Sin embargo, los datos disponibles de eficacia y seguridad en adultos son menores. La atomoxetina es un nuevo fármaco que ha revolucionado el abordaje terapéutico en el tratamiento del TDAH, pues es el primer fármaco no psicoestimulante que ha demostrado de forma convincente su eficacia en este trastorno, tanto en niños como en adultos.

Fármacos psicoestimulantes 

Se dispone de ensayos clínicos controlados en adultos con TDAH con metilfenidato, pemolina y Adderall (combinación de cuatrosales de dextro y levoanfetamina) y con modafinilo.  Los datos de seis de los nueve ensayos clínicos con metilfenidato publicados fueron metaanalizados por Faraone et al.  El metaanálisis incluyó un total de 243 pacientes, de los cuales 140 recibieron metilfenidato y 113 placebo. Los resultados mostraron que el metilfenidato era más eficaz que el placebo en el tratamiento del TDAH, especialmente cuando la dosis era igual o superior a 0,9 mg/kg/día. El tamaño del efecto atribuido a metilfenidato en este metaanálisis fue de 0,9, un valor muy alto y clínicamente significativo. En un reciente estudio en adultos (n = 146), doble ciego y controlado con placebo, el metilfenidato (dosis media: 1,1 mg/kg/día) mostró una mejor respuesta (79%) en comparación con el placebo (19%), con una buena tolerancia .   

En Europa, se ha realizado un ensayo clínico cruzado con metilfenidato (0,5-1,0 mg/kg/día) comparado con placebo.  Se incluyeron 45 pacientes y tuvo una duración de tres semanas.

Los resultados mostraron que el metilfenidato es un fármaco  seguro, con una tasa de respuesta terapéutica de 38-51%, claramente superior a la del placebo. En breve se dispondrá de los

resultados de un ensayo clínico doble ciego, controlado con placebo y multicéntrico, realizado también en Europa con metilfenidato de liberación prolongada sobre una muestra de más de 400 sujetos. 

Aunque las anfetaminas se retiraron del mercado farmacéutico español a mediados de los años noventa, hay que hacer hincapié en este grupo terapéutico, pues la combinación de sales anfetamínicas (Adderall XR) dispone de datos que demuestra su eficacia y seguridad para el tratamiento del TDAH del adulto. Su uso en España sólo es posible como medicación extranjera en uso compasivo. Spencer et al compararon la eficacia de la combinación de sales anfetamínicas (20-60 mg/día) con placebo en 30 adultos con TDAH . Después de tres semanas de tratamiento, la combinación de sales anfetamínicas logró una respuesta terapéutica del 70,4% en comparación con el 7,4% del grupo al que se le suministró placebo, cuando se definía como una disminución de como mínimo un 30% en los síntomas de TDAH y del 66,7% en comparación con la del 3,7% del placebo, cuando se definía la respuesta terapéutica como una gran o muy gran mejora clínica. Las anfetaminas fueron bien toleradas y ningún paciente, durante el tratamiento activo, abandonó el estudio. Sólo se notificaron efectos adversos leves, que mejoraban con la disminución de la dosis.

En un ensayo clínico cruzado de 10 semanas de duración, la pemolina (hasta 3 mg/kg/día) logró una respuesta terapéutica (definida como una disminución de como mínimo un 30% en los síntomas de TDAH) del 50% en comparación con el 17% del placebo. Aparte de presentar una eficacia moderada en comparación con otros psicoestimulantes, los problemas de hepatotoxicidad , algunos de ellos graves , con los que se ha asociado su consumo, limitan su utilización. 

Con el modafinilo se han publicado dos ensayos clínicos controlados con placebo  y con anfetaminas , los cuales muestran que el modafinilo mejora la atención y el control de los impulsos. 

A pesar del debate mediático sobre los peligros de la utilización de psicoestimulantes, diferentes trabajos científicos han demostrado que disminuyen el riesgo de abuso o dependencia de sustancias en adolescentes y adultos con TDAH, como hemos dicho anteriormemte

En el mismo sentido, diversos estudios con psicoestimulantes muestran resultados positivos en sujetos con TDAH y dependencia a sustancias, pues estos fármacos mejoran los síntomas del TDAH y, en algunos estudios, también el consumo concomitante de drogas.

 

FARMACOS NO PSICOESTIMULANTES

Se dispone de ensayos clínicos controlados con numerosos fármacos no estimulantes para el tratamiento del TDAH: atomoxetina, bupropión, antidepresivos tricíclicos, fármacos inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO), agonistas α2-adrenérgicos como la guanfacina y fármacos nicotínicos . De todos ellos, la atomoxetina es el fármaco cuyos resultados demuestran su eficacia de forma más fehaciente y es el único no estimulante con la indicación de la Food and Drug Administration (FDA) estadounidense para el tratamiento del TDAH en niños y adultos . 

La atomoxetina es un inhibidor selectivo de la recaptación de noradrenalina. Tres ensayos clínicos controlados con placebo han mostrado que es un fármaco eficaz y seguro en pacientes adultos con TDAH . Cuando la eficacia se definía como la disminución de los síntomas en un 30% respecto a la puntuación basal, la atomoxetina lograba una proporción de respondedores del 52%, mientras que el placebo sólo del 9% . Las dosis recomendadas de atomoxetina en adultos son entre 60 y 120 mg/día, aunque la dosis más frecuente en los estudios publicados es de 90 mg/día. Los resultados parciales del estudio de continuación de atomoxetina durante tres años de seguimiento han mostrado, a las 97 semanas, que es un fármaco eficaz, seguro y bien tolerado. Puede suspenderse sin necesidad de reducir progresivamente la dosis y sin provocar un síndrome de discontinuación ni síntomas de rebote.    

El bupropión es un antidepresivo de perfil noradrenérgico y dopaminérgico, habitualmente utilizado para la deshabituación tabáquica. Se ha probado su eficacia en adultos con TDAH en varios

ensayos clínicos, en los que ha mostrado una respuesta terapéutica del 52% cuando se definía como una puntuación en el cambio de la impresión clínica global (ICG) de 1 o 2 y, del 76% cuando se definía como una disminución del 30% en los síntomas de TDAH valorados con la lista de verificación del DSM-IV, en comparación con la del placebo, que fue del 11 y del 37%, respectivamente . En el mayor estudio (162 adultos con TDAH) realizado con bupropión XL, se confirmaron los anteriores resultados: el fármaco se mostró eficaz y fue bien tolerado, con dosis de hasta 450 mg/día El bupropión también ha mostrado en estudios abiertos su eficacia en el TDAH

con trastornos comórbidos como la depresión , el trastorno bipolar  o la drogodependencia .

Aunque numerosos ensayos clínicos han probado la eficacia de los antidepresivos tricíclicos en niños, sólo disponemos de un ensayo clínico aleatorizado y controlado con placebo en pacientes adultos con TDAH. En dicho ensayo, la desipramina mostró ser más eficaz que el placebo, con una respuesta terapéutica del 68%, y del 0% en los pacientes que recibieron placebo. Sin embargo, la desipramina no se comercializa en España.

Aunque se han estudiado muchos otros fármacos no psicoestimulantes para el tratamiento del TDAH en adultos, como los agonistas adrenérgicos o los IMAO,   no aconsejamos su uso

porque se trata, en su mayoría, de estudios aislados y con pocos pacientes, por lo que sus resultados están todavía por confirmar. 

Tratamiento psicológico del TDAH en el adulto

A pesar de la elevada eficacia del tratamiento psicofarmacológico, en determinadas ocasiones no es suficiente a la hora de manejar otros factores, como cogniciones y conductas disruptivas, u otros trastornos comórbidos que condicionan la adherencia y el cumplimiento terapéutico. La intervención psicológica comienza en el momento del diagnóstico, a partir del cual es recomendable que el paciente reciba información sobre el trastorno, para estimular su implicación de forma activa en el proceso terapéutico. 

Las intervenciones psicoeducativas ayudan a que el paciente obtenga un conocimiento sobre el TDAH que le permita no sólo ser consciente de la interferencia del trastorno en su vida cotidiana, sino también que el mismo sujeto detecte sus dificultades y defina sus propios objetivos terapéuticos. Cuando esta intervención no es suficiente, el tratamiento psicológico individual puede constituir una opción eficaz. Es fundamental definir los objetivos desde el inicio, y que éstos se relacionen con dificultades concretas de la vida del paciente. Frecuentemente, se relacionan con dificultades para ser constante y cumplir objetivos, problemas en las relaciones interpersonales, percepción de tener un bajo rendimiento y baja autoestima. Estos aspectos también pueden ser trabajados en terapia de grupo, y su efecto puede potenciarse por el apoyo y aceptación aportados por sus miembros . Percibir que existen otras personas con problemas idénticos y aprender desde sus estrategias ayuda al individuo a aceptar el trastorno y encontrar formas alternativas de afrontarlo. La intervención familiar es otra estrategia de abordaje del TDAH, y compagina el trabajo psicoeducativo con el reencuadre del trastorno como problema del sistema familiar, y no únicamente del paciente.

 La terapia cognitivoconductual es el abordaje más eficaz de la sintomatología refractaria al tratamiento farmacológico en adultos con TDAH . Además, esta intervención parece mejorar los síntomas depresivos y ansiosos comórbidos, así como la adherencia terapéutica. 

Los tratamientos psicológicos pueden ayudar al paciente a afrontar los problemas emocionales, cognitivos y conductuales asociados, así como en el manejo de la sintomatología refractaria al tratamiento farmacológico. Por todo esto, se considera que los tratamientos multimodales son la estrategia terapéutica indicada en el TDAH  

 

 

CONCLUSIONES

El TDAH se inicia en la infancia y, en más del 50% de casos, persiste también en la edad adulta. Se dispone de evidencias que sustentan la validez del diagnóstico en adultos. Los estudios epidemiológicos refieren una prevalencia del 4% en la edad  adulta. Estos resultados indican que en la práctica clínica habitual el TDAH en adultos está infradiagnosticado, y por tanto,incorrectamente tratado. Una de las posibles causas de esta situación es que la sintomatología experimenta cambios en los adultos respecto a la infancia. La hiperactividad es el síntoma que más se reduce, seguido de la impulsividad, y la inatención se mantiene prácticamente igual. En adultos, se asocia a graves

problemas académicos, laborales, legales, en la conducción de vehículos, familiares y a la presencia de otras patologías psiquiátricas. Existen instrumentos de evaluación útiles en español, que facilitan su detección y diagnóstico diferencial. El metilfenidato muestra una elevada eficacia y seguridad en el tratamiento de adultos a dosis aproximadas de 1 mg/kg/día. Dentro de los tratamientos no estimulantes, la atomoxetina ha mostrado ser eficaz y segura en adultos con dosis alrededor de 60- 120 mg/día. En cuanto a los tratamientos psicológicos, el cognitivoconductual parece ser el más eficaz en adultos

10 VENTAJAS DE SER TDA

Os pongo este articulo de Jenny Guerra Hernández  que me parece interesante tener en cuenta, espero que os guste.

Existe la creencia generalizada de que las personas con Trastorno por Déficit de Atención con hiperactividad o TDAH padecen una enfermedad terrible. A pesar de que el cerebro de la persona con TDAH presenta algunas alteraciones que dificultan su óptimo funcionamiento en determinadas áreas, el hecho de que esté sobre-estimulado, también aporta algunas ventajas.  A continuación, se presentan algunos de los beneficios que normalmente acompañan al hecho de ser hiperactivo, que la mayoría de los normotipos no conocen y muchos TDAH que no aceptan su condición, no valoran.

   1. Empatía Las personas con TDAH  suelen tener mucha facilidad para relacionarse con personas desconocidas, así como de identificarse con los otros y aceptar puntos de vista diversos. Es cierto que los niños y adolescentes hiperactivos suelen agobiar a sus amigos tratando de acapararlos, pero esto no es sino una muestra de la nobleza de éstos. Simplemente, participando en algún programa de habilidades sociales diseñado por un experto en TDAH, como un psicopedagogo, cualquier hiperactivo puede aprender a sacar partido de la empatía que posee de forma innata para mejorar sus relaciones sociales.

2. Ingenio Se puede afirmar sin ningún riesgo de error, que el ingenio y el TDAH van de la mano. De hecho, existe una lista interminable de pintores, diseñadores, escultores, cineastas, escritores, músicos y cómicos que son hiperactivos. Esto es porque para ser creativo hay que ser capaz de  afrontar la realidad de forma “desordenada”, algo que resulta muy fácil para una persona que siempre va “contra el sistema” y que piensa de forma divergente por naturaleza.  De esta forma, lo que cuando uno acude a la escuela supone motivo de preocupación para padres y profesores, puede ser aplicado de forma ventajosa a la resolución de problemas en la vida adulta.

3. Entusiasmo Cuando una persona con TDAH afronta una tarea que le gusta lo hace siempre con una absoluta pasión y entrega. Esto hace, de las personas hiperactivas líderes natos que son capaces de insuflar su energía a los otros. Es cierto que mantener esta energía es lo que les cuesta y normalmente no les dura lo suficiente para terminar lo que empiezan.  Sin embargo, si forman parte de un equipo con capacidades y estilos de trabajo diferentes, los hiperactivos pueden convertirse en el motor del grupo.

4. Capacidad de resolución de problemas Como se señaló anteriormente, las personas con TDAH poseen habilidades especiales para descifrar enigmas y resolver problemas. Se supone que algunos inventores importantes, como Thomas Edison, han tenido TDAH. Esto tiene que ver mucho con la forma creativa de afrontar cualquier dilema, pero también, con la pasión, casi obsesiva, con la que las personas hiperactivas abordan cualquier reto que decidan afrontar.

5. Hiperfoco El Hiperfoco es un fenómeno que experimentan muchos TDAH que se caracteriza porque la persona es capaz de abstraerse absolutamente en la realización de una tarea o prestar toda su atención de forma selectiva a un detalle en particular. Esta habilidad, hace que cuando la persona hiperactiva se concentra en algo que le apasiona es capaz de realizar cualquier cosa que se proponga de forma perfeccionista y detallista, consiguiendo logros excepcionales.

6. Sentido del Humor A casi todos los TDAH les gusta reír, y muchos de ellos tienen la capacidad de hacer reír a los demás también. Si no, que le pregunten a cualquier profesor de Primaria o Secundaria quien es el “gracioso de la clase” y la mayoría de las veces el docente señalará al alumno o alumna hiperactivo.  Una vez, más, esta característica puede ser aprovechada por la persona TDAH, como por ejemplo el famoso actor Robin Williams ha hecho.

  7. Espíritu de lucha. Desde pequeños, los niños hiperactivos parece que lo tiene todo en contra. Muchos profesores los suelen etiquetar de maleducados o revolucionarios, los padres no siempre pueden afrontar sus “ocurrencias” de forma positiva y suelen experimentar muchos desengaños por parte de sus iguales o compañeros de juegos. Sin embargo, estos niños se sobreponen con bastante facilidad y no cesan en su empeño de tratar de “encajar”. Este espíritu de lucha les hace convertirse en adultos que no se dejan amedrentar por los obstáculos y que abordan los desafíos de forma proactiva.

8. Intuición El TDAH tiene un sentido de la percepción rápida que les hace reaccionar de forma automática a los cambios repentinos. Esto les hace ser personas muy susceptibles, pero también les proporciona la capacidad de intuir si una persona o situación ha cambiado antes de que otras personas se den cuenta y prepararse para afrontar estos cambios de forma exitosa.

9. Creatividad. El ingenio del que se habla más arriba, está relacionado con la creatividad y la velocidad con la que una persona hiperactiva tiene ideas. Si se necesita a alguien con ideas, lo mejor es llamar a un hiperactivo inteligente. Quizá el noventa por ciento de las ideas extravagantes que aporte no tengan ninguna utilidad, pero puede que en el diez por ciento restante se encuentren verdaderos tesoros.

10. Exceso de motricidad. Mientras que para la mayoría de la gente la rutina semanal es agotadora, las perdonas con TDAH llevan mejor las prisas y las carreras que exige el estilo de vida del siglo XXI. De hecho, lo peor que se le puede pedir a un hiperactivo es que se quede quieto. Es más, la hiperkinesia que muchos hiperactivos experimentan de pequeños suele suavizarse con la práctica reiterada de ejercicio físico, lo cual hace que las personas con TDAH lleven un estilo de vida más saludable y dispongan de unas reservas energéticas mayores que los normotipos.

Como se ha explicado en este artículo, ser hiperactivo significa poseer unas características muy particulares que pueden ser vistas como una ventaja o una desventaja tanto por la persona con TDAH como por las otras personas con las que se relaciona. No obstante, el conocimiento y entrenamiento para el control de estas características por un profesional de la psicopedagogía puede colocar al niño, adolescente o adulto en una situación ventajosa para afrontar la vida diaria tanto a nivel personal como académica o profesional.

Jenny Guerra Hernández