GESTIÓN DEL TDAH EN ADULTOS

El TDAH es un trastorno que hasta hace poco no era demasiado conocido. Por ello, si bien muchos niños se encuentran recibiendo tratamiento, existen adultos que no han sido nunca diagnosticados. Como resultado, muchas personas pasan toda su vida sin entender porqué no pueden controlar una serie de conductas que perjudican sus relaciones con los demás.

 Si usted se encuentra entre aquellos adultos diagnosticados con TDAH, no se sienta mal. Semejante diagnóstico puede provocar sensaciones de desconcierto, vergüenza o enojo, sin embargo, es fundamental que pueda cambiar su perspectiva y tranquilizarse. Para ello puede seguir las siguientes pautas:

No se agobie

Recuerde que el diagnóstico no cambia nada; sólo le puso una etiqueta a lo que ya existía. 

Tenga paciencia. Las mejoras llegarán paulatinamente, por lo que debe intentar deshacerse del pesimismo adquirido tras años de sufrir TDAH.

 Tómeselo con humor. Muchos despistes o “meteduras de pata” provocadas por sus síntomas pueden ser muy graciosas. Aprenda a reírse de usted mismo.

Infórmese

Lea libros y artículos sobre el TDAH, busque fuentes fiables, hable con profesionales.

Tenga en cuenta que todavía se desconocen las causas del TDAH, por lo que no existe una información totalmente exacta. 

Intente que los demás participen del aprendizaje de este trastorno (pareja, hijos, amigos, personas del entorno laboral), de esta forma podrán entenderle y ayudarle mejor. Sin embargo, procure que no se le recuerden sus limitaciones constantemente.

Asegúrese del diagnóstico

El profesional que le trate debe tener una buena formación en el tratamiento del TDAH Asegúrese de que haya descartado factores sociales que puedan producir síntomas parecidos a los del TDAH. También debe descartar problemas médicos (neurológicos o endocrinológicos), toxicidad por medicaciones o drogas, problemas psiquiátricos, de inteligencia o de aprendizaje. 

No se sienta culpable

No sienta culpa por desarrollar conductas conflictivas; su trastorno le sobreexpone a demasiados estímulos. Lo que sí puede hacer es intentar seleccionarlos con cuidado; elija aquellos que no le perjudiquen ni a usted ni a los demás.

Recuerde que el TDAH es crónico, de origen neurobiológico y se transmite genéticamente; no es provocado por un carácter débil o inmaduro.

Revise el pasado y mire hacia el futuro

Analice el impacto del TDAH en su vida y se dará cuenta de que muchos de los conflictos que recuerda no han sido culpa suya. 

Comience a planear estrategias para mejorar su futuro.

Apóyese en otros

Los adultos con TDAH suelen tener una escasa confianza en sí mismos, por lo que necesitan que los demás les den mucho ánimo y apoyo. 

Pida a las personas de confianza que le den su opinión acerca de sus comportamientos positivos y negativos. 

Únase a personas que también padezcan TDAH ellos le proporcionarán mucha información que no encontrará en los libros. Además, serán quienes mejor comprendan sus dificultades. 

Participe en grupos de apoyo o visite páginas webs de asociaciones, en donde encontrará salas de chat, foros y grupos de mensajes de personas con TDAH.

Controlando el humor

Las personas con TDAH , especialmente las que padecen el tipo hiperactivo/impulsivo, pueden sufrir cambios de humor. El estrés que supone estar involucrado en muchas cosas a la vez, sumado a las depresiones provocadas por los fracasos laborales y los picos de euforia que generan los estímulos atractivos, hacen que a las personas con TDAH les resulte difícil convivir consigo mismas.

Para lograr un cierto equilibrio emocional, usted puede hacer lo siguiente:

 

  • Sea comprensivo con usted mismo. Identifique sus cambios de humor y los métodos para manejarlos, pero no pierda tiempo castigándose. Más bien, céntrese en aprender a tolerar su mal humor y en buscar estrategias para calmarse. Para ello, puede involucrarse en alguna actividad interactiva, como una conversación con amigos o un deporte en equipo.
  • Aprenda a defenderse. Las personas con TDAH están acostumbradas a ser blanco de las críticas y suelen sentirse innecesariamente culpables. Aprenda a liberarse de esta actitud y a darse cuenta cuando los demás se equivocan en sus reproches.
  • Cuando se sienta nervioso, tómese un respiro. Cuando esté enfadado o sobreestimulado, tome un descanso, márchese, cálmese.
  • Deje un espacio para el ocio y el entretenimiento. Es indispensable que tenga algún momento de la semana para recargar las pilas. Puede hacerlo en casa (echándose una siesta, mirando la televisión o simplemente meditando) o con amigos (realizando algún deporte, yendo al cine, al teatro o a comer con amigos… ).
  • Planee estrategias para combatir el aburrimiento. Para ello, tenga a punto una lista de teléfonos de amigos, un buen libro o un dvd. De esta forma, su mente se mantendrá libre de la angustia o el nerviosismo que provoca el tedio.
  • Combata la tendencia de cerrar un conflicto o una conversación de forma prematura. De lo contrario, su impaciencia le limitará encontrar nuevos puntos de vista o maneras de hacer las cosas.
  • Recuerde todos sus logros por más pequeños que sean. Anótelos en un diario y revíselos periódicamente.
  • Únase a grupos donde le comprendan y pueda disfrutar. No permanezca demasiado tiempo donde no sea entendido y apreciado.
  • Preste atención a los demás. Cuando alguien le hable, deje de hacer lo que está haciendo y mírele, demuéstrele su interés y que le está escuchando.
     

    Cómo organizarse mejor

    Los adultos con TDAH tienen serios problemas para planificar sus actividades. A continuación le presentamos una serie de pautas que pueden contribuir a que usted pueda organizarse mejor y con ello, hacer su vida más fácil:

    Defina sus metas

    Antes de iniciar algo, propóngase una meta final que incluya varias metas pequeñas. 

    Si usted es de los que dejan todo para el último momento, fije límites de tiempo y reconozca cuáles son sus horarios de alta y baja energía. 

    A continuación, planifique sus actividades de acuerdo con su estilo y energía

    Recompénsese conforme vaya alcanzando cada una.

    Utilice una sola agenda y organice sus horarios

    No tenga una agenda para la oficina y otra para asuntos familiares; use una sola agenda para todo. Esto le ayudará a evitar conflictos de organización.

    Anote todo en su agenda. Apunte las citas con el médico, el partido de su hijo, el cumpleaños de su amigo…No restrinja las anotaciones en su agenda a temas puramente laborales. 

     Delegue

    Usted no puede hacerlo todo; delegue tareas en su pareja, su hijo/a mayor o una asistenta. 

    Deles su confianza y realice un seguimiento y una evaluación. 

    Establezca una red de ayuda con sus vecinos, amigos o conocidos para distintas actividades (llevar los niños a la escuela, hacer las compras, etc.).

    Prepare a sus hijos para la escuela con anticipación

    Ayude a sus hijos a preparar su material escolar y a escoger su ropa la noche anterior. Esto agilizará el llevar a los niños al colegio.

    Fíjese tiempos límite de trabajo. Si usted debe trabajar en casa, establezca una hora límite y disfrute del resto de la tarde o del fin de semana en alguna actividad recreativa.

    Realice listas

    Las listas son muy útiles, dado que ayudan a priorizar las actividades, disminuyen el desorden mental y mejoran la memoria.

    Escriba una Lista Principal de tareas pendientes para toda la semana. Al hacerla, no se preocupe por la prioridad, importancia o tiempo que le llevará cada actividad.

    Clasifique las actividades de la Lista Principal en categorías (hogar, trabajo, llamadas, trámites, etc.). 

    Mantenga en esta lista las actividades más placenteras o que le reporten mayores beneficios.

    Pregúntese si las actividades con menores beneficios o menos placenteras realmente deben ser realizadas. En el caso de que así sea, plantéese la posibilidad de delegarlas o simplificarlas.

    Anote algunas de las actividades registradas en la Lista Principal en una Lista Diaria. Limite esta lista a menos de diez actividades y no incluya más de dos proyectos grandes o difíciles; sea realista en cuanto a lo que puede realizar en un día.

    Ordene las actividades de su lista diaria por orden de importancia, a menos que tengan un horario específico. Escriba su Lista Diaria en una agenda. 

    Si no completó una actividad, apúntela en la lista del día siguiente y vuelva a evaluar las prioridades.

    Planee sus comidas

    Antes de realizar su lista de compras, planee sus comidas; de esta manera, sabrá exactamente lo que necesita, no perderá tiempo en el supermercado y no comprará cosas que luego no se consumirán. Las comidas deberán ser:

    Nutritivas

    Variadas

    No muy caras (deben entrar dentro del presupuesto disponible para la comida)

    Que requieran un tiempo de preparación ajustado al que usted dispone.

    Mantenga su casa en orden

    Antes de empezar, pregúntese cuál es el objetivo de poner la casa en orden (ganar espacio, saber qué tiene, facilitar la limpieza, etc.).

    Asegúrese de que cada cosa que guarde esté de acuerdo con su objetivo.

    Realice una lista de las áreas (un armario, biblioteca o cómoda) o habitaciones que va a ordenar, en orden de prioridad. Establezca una fecha límite para completar cada una.

    Intente ordenar un área pequeña por vez y termine con una habitación antes de pasar a la próxima.

    En caso de que lo necesite, no dude en pedir ayuda al resto de los integrantes de la familia.

    A la hora de ordenar, pregúntese:

    ¿Cuándo fue la última vez que lo usé?

    ¿Cuándo lo volveré a necesitar?

    ¿Para qué lo podré necesitar?

    Distribuya en cuatro cajas todo lo que desee guardar, tirar, regalar o devolver a sus dueños. Repita esto en todas las habitaciones.

    Ponga en las cajas en las que vaya a utilizar para este fin, una etiqueta grande con su contenido.

    Aproveche los espacios bajos colocando cajas debajo de las camas. Utilice en lo posible cajas transparentes y que se vayan ajustando a sus necesidades a través del tiempo.

    Divida cajones y baldas grandes en secciones.

    Aproveche el espacio para colgar usando ganchos y perchas dobles.

    Realice este trabajo una vez al año, como mínimo. 

    Rentabilice su tiempo

    Para comenzar a organizar su tiempo, lo primero que debe hacer es entender que usted tiene tanto tiempo como los demás y que su aprovechamiento depende de las decisiones que tome.

    Reconozca sus defectos y virtudes:

    Si suele dejar las cosas para después, establezca límites de tiempo.

    Reconozca si prefiere los períodos largos de actividad o si prefiere trabajar poco a poco.

    Identifique los horarios en los que trabaja mejor.

    Elimine todas las distracciones posibles. 

    Pida no ser molestado.

    Cierre la puerta, apague el teléfono, etc.

    Decida en qué casos interrumpirá sus actividades y quién tendrá que esperar.

    Pregúntese si realmente necesita ser interrumpido, cuánto durará la interrupción y si puede ocuparse más tarde.

    Unifique tareas

    Usted ahorrará tiempo si junta las actividades similares para realizarlas de forma secuencial. Por ejemplo, mandar todos los e-mails pendientes, hacer todas las llamadas telefónicas pendientes, etc.

    Planifique su tiempo libre

    Recuerde que es saludable reservar un espacio de tiempo para las actividades recreativas o, simplemente, para no hacer nada.

    Planifique ese tiempo con anticipación, y si es necesario, levántese más temprano y disfrute de un rato de tiempo libre antes de comenzar sus actividades cotidianas.

     

     

    Dificultades en el trabajo

    Muchas personas con TDAH  pueden creer que los trabajos más adecuados para ellos son aquellos que requieren mucha acción (como ser policía, piloto, bombero o socorrista) o mucho trabajo creativo (los creativos publicitarios, diseñadores). Sin embargo, una persona con TDAH   puede tener éxito en cualquier carrera que desee realizar; pero para ello, debe poder controlar y orientar sus síntomas para su beneficio.

    Esto puede llevar un tiempo; probablemente necesite probar diferentes trabajos – dentro de una misma compañía o en varias empresas -, antes de que haya comprendido cuales son sus propios patrones de comportamiento.

    Los obstáculos más frecuentes con los que debe enfrentarse una personas con TDAH son los siguientes:

    Impulsividad

    Estos síntomas suelen manifestarse en varios comportamientos. Algunos de ellos tienen que ver con:

    • Comprometerse en realizar algo que luego no podrá cumplir. Para eliminar este hábito, desarrolle la costumbre de revisar su agenda antes de comprometerse en una tarea determinada.
    • Cambiar de trabajo con frecuencia. Si se encuentra en un trabajo en el que experimenta serias dificultades, no asuma de inmediato que está en el trabajo equivocado. Trate de enfrentarlas; no existe un trabajo perfecto, y todos requerirán de un tiempo de adaptación y esfuerzo de su parte. Antes de cambiar de compañía, hable con un amigo o con su pareja y juntos realicen un balance de las ventajas y desventajas que supone esta decisión. Si efectivamente decide cambiar de trabajo, elíjalo valorando cuidadosamente sus habilidades, necesidades y límites.
    • Saltar de un proyecto a otro sin ajustarse a un plan. Esto puede ser muy perjudicial para su empresa, dado que genera una gran ineficiencia y, por consiguiente, un incremento de costes. Por ello, únase a alguien que posea habilidades de organización; él será un buen complemento a su energía y entusiasmo. 

    Hiperactividad

    • No pueden permanecer sentados en situaciones que lo requieren.
    • Cuando están sentados, cambian de postura con frecuencia y mueven los pies y las manos constantemente.
    • Corren o saltan excesivamente en situaciones inapropiadas.
    • Tienen dificultad para jugar o divertirse en silencio o tranquilamente.
    • Suelen entorpecer los asuntos de los demás, tocan cosas que no deben.
    • Están siempre en movimiento, como si estuvieran con el “motor en marcha”.
    • Hablan en exceso.
    • Suelen tener más accidentes de los normales

    Inatención

    Las dificultades para prestar atención pueden hace que la persona con TDAH esté sobreexpuesta a distracciones externas o internas.

    La distracciones externas provienen del medio ambiente y son muy abundantes en una oficina: conversaciones con los compañeros, algún chisme, teléfonos que suenan…Para enfrentarse a ellas, usted puede:

    • Pedir permiso para llevar trabajo a casa.
    • Poner su escritorio lejos o de espaldas a las áreas de más tráfico.
    • Quedarse más tiempo en el trabajo y compensar los momentos de distracción.
    • Cuando pueda, trabajar en salas de juntas u oficinas privadas.

    Las distracciones internas, son provocadas por sus propios pensamientos. Usted puede evitarlas mediante las siguientes pautas:

    • Tome notas de las ideas que se le ocurren mientras está realizando una tarea.
    • Utilice una alarma; ésta puede sonar cada tanto para recordarle que vuelva a la tarea pendiente.
    • Realice una sola tarea a la vez. 

    Si usted se encuentra trabajando en algo aburrido y se da cuenta de que está perdiendo la atención, empiece una nueva tarea. Esto le dará más ritmo a su trabajo.

    Desorden

    El desorden en la oficina dificulta la organización del trabajo y ocasiona una gran pérdida de tiempo. Para evitarlo:

    • Mantenga su escritorio organizado. En su escritorio solo debe tener los elementos relacionados con los proyectos en los que está trabajando. Recuerde que un escritorio limpio ayuda a mantener la mente centrada en las tareas que requieren una atención inmediata.
    • Elimine los archivos y el software que no necesite. Elimine de su ordenador aquellos archivos que ya no necesita, así como los diskettes, CD´s o manuals de informática que ya no utiliza.
    • Limpie sus archivos. Tómese el tiempo para tirar todos los papeles que ya no necesita.
    • Divida sus archivadores por categorías. Defina categorías de acuerdo a los materiales de su trabajo en la oficina, y archive su documentación alfabética o cronológicamente.
    • Deje espacio en sus archivadores. De esta forma no malgastará su energía en sacar o poner un papel.
    • Utilice carpetas para sus proyectos. Organice todos los documentos relativos a un proyecto determinado en una sola carpeta.
    • Aproveche el espacio. Utilice baldas para los libros de referencia, diccionarios y manuales. Coloque en su oficina muebles en los que pueda archivar la documentación que necesite.

    Problemas para relacionarse

    Las personas con TDAH suelen tener una serie de comportamientos que pueden resultar desagradables para sus compañeros. Esto es peligroso, dado que la relación con los colegas es uno de los factores principales para un bienestar laboral.

    Estas conductas suelen ser las siguientes:

    • Hablar solo. Algunas personas con TDAH suelen olvidarse de los demás cuando hablan sobre algo que les interesa. Por lo tanto, no se fijan si sus interlocutores están interesados o no en lo que están diciendo, o si desean participar en lo que se ha convertido en un monólogo.
    • Interrumpir. Esto es algo muy común y no suele ser a propósito, pero con el tiempo puede generar irritación y resentimiento en los demás. Si usted tiene la costumbre de interrumpir y decir lo primero que se le ocurre en las juntas o reuniones, tome notas y escriba lo que está pensando antes de decirlo. Esto le ayudará a verificar si el comentario será adecuado y útil para el tema que se está tratando. A su vez, si usted se descubre interrumpiendo una conversación, contrólese y discúlpese.
    • Soltar comentarios sin tener en cuenta al otro. Algunos adultos con TDAH dicen cosas sin tener en cuenta como las tomarán los demás. Pregúntele a alguien de confianza qué reacciones suelen generar sus comentarios.

     Aburrimiento

    Un problema frecuente en adultos con TDAH es el aburrimiento; su hiperactividad hace que les resulte difícil realizar una misma tarea durante mucho tiempo. Esto se agrava si el trabajo es demasiado administrativo, ya que requiere de habilidades organizativas, atender a pequeños detalles y ser muy disciplinado, dado que las tareas suelen ser rutinarias y con pocos alicientes.

    Por esta razón es fundamental seleccionar una profesión que a usted le resulte muy interesante y minimizar en lo posible el trabajo administrativo. En el caso de que aún así se aburra:

    • Realice las tareas rutinarias al comenzar el día; no espere a estar cansado.
    • Siempre que sea posible, delegue las tareas administrativas. Algo que a usted le resulte intolerable, puede ser entretenido para otro.
    • Separe las tareas rutinarias en varias tareas más pequeñas.
    • Pida ayuda antes de que se le acumule demasiado trabajo.
    • Reconozca su necesidad de estímulos para introducir cambios en su vida laboral.

    Problemas de memoria

    Éste suele ser un problema serio para las personas con TDAH, dado que se agrava con el aumento de la complejidad del trabajo y el estrés. Para sobrellevar esto:

    • Anote en su agenda las tareas que debe realizar. Cuando termine una, márquela; de esta forma no solo podrá ver lo que le queda pendiente, sino que se sentirá motivado al notar cuantas tareas ha terminado en el día.
    • No deje las tareas para después; hágalas en el momento o anótelas en su agenda.
    • Lleve su agenda consigo todo el tiempo y revísela con frecuencia durante el día. No escriba las cosas en papeles sueltos.
    • Utilice alarmas para recordar cuándo debe ir a una reunión o realizar una llamada. Programe las alarmas para que suenen cinco minutos antes de que tenga que comenzar una actividad, para poder prepararse con tiempo. Si en ese momento le queda algo pendiente, anótelo en su agenda.

    Dificultades para administrar el tiempo

    Los problemas en la administración del tiempo son típicos en el adulto con TDAH,  Algunos de ellos son los siguientes:

    • Híper-enfoque. Implica concentrarse tanto al realizar una tarea que se pierde la atención del tiempo. Si a usted le ocurre esto, utilice una alarma que le avise la hora en que debe pasar a hacer otra cosa.
    • Llegar tarde. Tiene que ver con dos aspectos. Por un lado, la falta de organización, lo que lleva a realizar tareas de última hora, y no llegar a tiempo a una cita o reunión. Para contrarrestar esto, usted debe detenerse, calcular el tiempo que le llevará hacer la tarea y si es necesario, dejarla para el día siguiente. Por otra parte, muchas personas detestan esperar, lo que hace que se retrasen en sus compromisos. En este caso, usted puede llevar un libro o un trabajo para entretenerse.
    • Sobrecargarse. Muchas personas con TDAH, suelen planear demasiadas cosas para un solo día, con lo cual terminan llegando tarde, estresándose y dejando tareas incompletas. Si a usted le ocurre esto, deténgase; calcule con sinceridad cuanto tiempo le llevará finalizar cada trabajo y déjese un margen de tiempo libre entre cada tarea. Esto le ayudará a realizar las cosas a conciencia y no estar constantemente corriendo a contrarreloj.

    Proyectos a largo plazo

    Los problemas para terminar proyectos a largo plazo suelen relacionarse con dificultades para organizarse y seguir un plan, la tendencia a aplazar tareas y una mala administración del tiempo. Es decir, que la mayoría de los proyectos no se cumplen porque son demasiado grandes o imprecisos.

    Para solucionar esto:

     

    • Tenga una visión sólida de lo que quiere lograr.
    • Comience por establecer una fecha de entrega para un proyecto, y luego divídalo en partes y fechas, siempre calculando el tiempo que necesitará para finalizar cada una.
    • Recuerde que los grandes avances son el resultado de varios esfuerzos pequeños.
    • Busque un trabajo que requiera respuestas inmediatas; esto ayudará a evitar los aplazos.
    • Comunique sus planes a los demás. El hecho de contar sus proyectos a otros, le hará más responsable ante ellos. Prométale a otra persona que lo terminará en una fecha determinada; esto agregará presión.
    • Revise sus avances regularmente con su supervisor o trabaje en equipo; cada uno deberá responder ante el otro por los avances realizados.
    • Organice reuniones semanales o incluso diarias.
    • Fíjese en qué partes del proyecto está teniendo problemas y busque soluciones. Al hacerlo, pregúntese si realmente tiene los recursos necesarios para llevarlo a cabo o si necesita la ayuda de un compañero.
    • Revise cada proyecto minuciosamente y pregúntese a usted mismo por qué no ha avanzado más de lo que debería, qué es lo que le detiene.
    • Prémiese por cada logro, sin importar cuán pequeño sea.
    • Disfrute de su éxito. Recuerde el tiempo y el esfuerzo invertido en lograr cada meta y dedique un tiempo a disfrutarlo; de esta manera renovará su entusiasmo para alcanzar el próximo objetivo
       

      Economía doméstica

      El control de la economía doméstica representa un importante desafío para una persona con TDAH . Los síntomas de hiperactividad, impulsividad e inatención están presentes constantemente, lo que conlleva a una mayor desorganización. Sin embargo, algunas técnicas pueden ayudarle. Para ello

      Elabore un plan financiero

      Para comenzar a elaborar su plan financiero personal, lo primero que debe hacer es identificar cuales son sus necesidades y ordenarlas por prioridades, y a continuación, calcular cuánto dinero necesitará para satisfacerlas.

      Esto le ayudará a:

      • Desarrollar una estructura inicial para un presupuesto de gastos.
      • Reconocer cuando sus gastos no están en sintonía con sus necesidades.
      • Adoptar las acciones necesarias.

       

      Identifique los problemas en el control del dinero

      El control del dinero requiere de un gran sentido de disciplina; en este sentido, existen varios problemas que pueden manifestarse en torno a esta cuestión:

      • La incapacidad para ahorrar.
      • Perder las facturas de los gastos de la casa u olvidar pagarlas.
      • No llevar un buen control de los gastos en su cuenta, lo que ocasionará la devolución de los cheques.
      • Perder los estados de cuenta, no pagar las cuentas o hacerlo tarde, con los consiguientes recargos que ello ocasiona.
      • Gastar más de lo que gana, impulsivamente y en cosas que realmente no necesita.

       

      Establezca objetivos de mejora

      Una vez identificadas las áreas en las que tenga problemas, establezca unos objetivos de mejora a corto, medio y largo plazo para cada una, siempre definiendo las prioridades:

      • Realice una lista con sus metas financieras de aquí a 6 meses, 1 año, 5 años y 10 años. No se preocupe acerca de la posibilidad de lograrlas, sólo escríbalas.
      • Las metas a corto plazo pueden incluir cosas como reducir los gastos (evitar comer fuera o comprar por capricho).
      • Las metas a mediano plazo incluirán el ahorro para las vacaciones, para comprar algunas cosas que se necesitan para la casa o comenzar a  pagar deudas.
      • A largo plazo, las metas pueden incluir el ahorro para pagar una carrera universitaria, planear la jubilación, etc.

      Desarrolle un presupuesto

      Agrupe los registros de los gastos para desarrollar un presupuesto. Éste incluirá la asignación de una cantidad de dinero cada mes para cada categoría de gastos:

      • Haga una lista de todos los gastos que suele realizar mensualmente. Comience con una hoja grande de papel o un programa informático como Excel.
      • Inserte doce columnas, una por cada mes del año.
      • Utilice una fila para cada gasto.
      • Divida los gastos en categorías (hipoteca, gastos de la casa, transporte, escuela, comida, ocio, ahorro) y en sus consiguientes subcategorías (por ejemplo, el automóvil incluye combustible, arreglos, seguro, etc.).
      • Calcule qué porcentaje de su sueldo tiene que dedicar a cada categoría.
      • Cuentas especiales. Abra una cuenta de banco para categorías especiales como vacaciones, reparaciones del coche o del hogar. Realice un depósito mensual en estas cuentas.

      Organice sus documentos financieros

      Muchas personas con TDAH tienen problemas económicos porque no encuentran los documentos necesarios para pagar las facturas de la casa, por lo que terminan pagando tarde y con recargos.

      Esto puede evitarse estableciendo un lugar especial para guardarlos y mantenerlos en orden.

      • Separe el correo. Cuando recoja el correo, separe inmediatamente todo lo relacionado con las finanzas (estados de cuenta, facturas, etc.) y colóquelo en un lugar designado para ello.
      • Compre un archivador con divisiones. Compre un archivador y divídalo en los siguientes apartados: gastos de la casa, estados de cuenta bancarios, recibos de las tarjetas de crédito, recibos de regalos. 
      • Coloque sus facturas en un lugar visible. Ponga un tablón de anuncios en la cocina y cuelgue allí un calendario anual, así como todas las facturas pendientes de pagar. Al inicio de cada mes, registre en el calendario y en su agenda los pagos que deberá realizar, así como los días en que a usted le viene bien efectuar el pago y las fechas límites. Una vez que realice el pago, guarde los recibos y las facturas en el archivador.

      Evite las compras compulsivas

      • Guarde las tarjetas de crédito y débito en casa y lleve consigo sólo el dinero que necesita.
      • Antes de salir de compras realice una lista y aténgase a ella. No compre cosas que no necesite.
      • Manténgase alejado de las áreas de consumo que representan una “tentación” para usted: un centro comercial, su tienda de ropa favorita.

      Si realmente siente un “antojo” de comprarse algo especial, espere uno o dos días para decidir si realmente lo quiere y puede pagarlo. Reflexione si el gasto vale el tiempo que tardó en lograr el dinero para pagarlo. Si pasado ese período de tiempo, todavía quiere hacer la compra, hágalo.

      Evite el uso de tarjetas de crédito

      Las tarjetas de crédito pueden desencadenar serios problemas en sus finanzas;  la falta de efectivo dificulta el control de los gastos, lo cual puede llevar a que aumenten los intereses de cuenta y los cargos por demora o por pasarse del límite. Si usted tiene estos problemas, considere la posibilidad de cancelarla.

      Registre sus gastos

      Los registros de gastos y compras ayudan a evitar las compras impulsivas y a verificar si sus gastos se corresponden con sus necesidades. Lleve consigo una pequeña libreta o una agenda electrónica y registre todo lo que compra, incluyendo los gastos más pequeños, como el pago de un café o de un parking.

      Salde sus deudas

      El éxito de un plan financiero requiere una gran capacidad de ahorro y organización, lo que logrará saldar las deudas actuales y prevenir las nuevas.

      • Realice una lista de todas sus deudas actuales, incluyendo tarjetas de crédito, préstamos de amigos y familiares, préstamos hipotecarios, etc.
      • Anote el interés de cada deuda.
      • Hable con sus acreedores para acordar los pagos regulares mensuales (no prometa más de lo que puede pagar) y realice un plan de pagos.
      • Pague el mínimo posible de todas las deudas, excepto aquella que cobra mayor interés.
      • Pague todo lo que pueda de la deuda con mayor interés.
      • Cuando la deuda de mayor interés esté saldada, haga lo mismo con la que cobra el segundo mayor interés.
      • Siga así hasta terminar de pagar todas las deudas.

      Cree un hábito de ahorro

      Si al comparar los ingresos con los gastos usted descubre que gana más de lo que gasta, puede comenzar a separar un monto para ahorrar. No importa si la cantidad que separe es grande o pequeña: ahorrar es una prioridad. Decida para qué propósitos ahorrará dinero:

      • Gastos a corto plazo: por ejemplo, planear unas vacaciones, pagar algún seguro, cambiar la lavadora, etc.
      • Gastos a medio plazo: la educación de los niños, mudarse a otro piso, etc.
      • Ahorros a largo plazo: esto incluye el ahorro para la jubilación. Ahorrar para este propósito suele ser difícil, pero debe recordar que llegado el momento, este dinero será imprescindible para mantener su calidad de vida.

      Anote la cantidad a ahorrar en el presupuesto como si fuera un gasto fijo; usted debe aspirar a ahorrar al menos el 10% de sus ingresos. Para comenzar a hacerlo, puede valerse de varios recursos:

      • Un sobre con una foto pegada de aquello para lo que se está ahorrando.
      • Una hucha especial para ciertos gastos.
      • Una cuenta de banco especial para un objetivo particular. Solicite que se deposite automáticamente cierto porcentaje del sueldo en ella.

      Establezca una rutina financiera

      El siguiente es un ejemplo de plan financiero, estableciendo actividades diarias, semanales, mensuales y anuales. Elabore algo similar, que esté de acuerdo a sus propias circunstancias.

      Diaria

      • Organice sus cuentas y anote los gastos.
      • Coloque los documentos financieros en el archivador.
      • Anote todos los detalles de cada cheque que extienda.
      • Resístase a incurrir en gastos impulsivos.

      Semanal

      • Establezca cuales serán los gastos para la próxima semana.
      • Vaya al banco y retire el efectivo necesario para la semana.
      • Pague toda las cuentas, anote las fechas de los pagos y coloque los estados de cuenta pagados en la sección “estados de cuenta pagados” de su archivador.
      • Sume los gastos semanales.

      Mensual

      • Revise los saldos en las cuentas bancarias.
      • Archive las cuentas pagadas en la sección correspondiente del archivador.
      • Compare sus ingresos y gastos actuales con las asignaciones correspondientes a cada categoría de su presupuesto.
      • Evalúe las áreas en las que se producen gastos en exceso.

      Anual

      • Guarde todos los documentos financieros del año pasado y tenga el archivador listo para el nuevo año.
      • Reúna los documentos financieros para realizar la declaración de la renta.
      • Revise unos objetivos financieros del año entrante.
      • Anote los gastos grandes para el año entrante: un nuevo coche o frigorífico, vacaciones especiales, etc.
 

El TDAH en la pareja

No es raro que muchas personas se sientan atraídas por aquellas que padecen TDAH ; éstas suelen mostrarse activas, alegres y divertidas, y siempre están listas para la acción. Sin embargo, esta perspectiva cambia durante la convivencia; la persona con TDAH  deja de ser “activa” para transformarse en “pesada y desconsiderada”.

Los síntomas del TDAH pueden ser motivo de muchas discusiones en la pareja. Si la vida en común es complicada de por sí, esto se agrava cuando uno de sus miembros tiene TDAH . De hecho, los síntomas asociados con el trastorno pueden perturbar las relaciones hasta el punto en que ambos terminan sintiéndose exhaustos, enojados e incomprendidos.

 

Esta situación no es irremediable, pero requiere de varias pautas de colaboración:

  • Involúcrese. Una vez que su pareja esté segura del diagnóstico, reúna información sobre el TDAH  y estúdiela junto a ella. Es fundamental que usted sepa todo lo relativo a su trastorno, para que pueda apoyar a su pareja cuando ésta lo necesite.
  • Hablen sobre el trastorno. Ahora ya tienen la explicación a muchas de las conductas que provocan conflictos. Hablen tranquilamente sobre el TDAH: qué es, cómo se manifiesta entre ustedes, cómo afecta la relación, qué les molesta, qué les gusta, qué desean conservar, qué quieren cambiar. Traten de no reaccionar hasta haber terminado los comentarios.
  • Replantéense la relación. Conversen acerca de lo que siente cada uno, y pregúntense qué quieren hacer. En caso de que deseen seguir juntos, es el momento de replantear actitudes y comportamientos, planear estrategias que aseguren la tolerancia y el apoyo.
  • Realicen un plan de tratamiento. Para comenzar, piensen cómo lograrán las metas y hagan una lista de lo que desean cambiar y lo que quieren conservar. Si no lo hacen, se les puede olvidar.
  • Elaboren listados y mantengan una agenda en común. Escriban una lista con lo que quiere que haga la otra persona y dénsela todos los días. También pueden mantener una agenda en común, pero no deben olvidar revisarla ambos todos los días.
  • Disponga de herramientas que ayuden a su pareja a organizarse. Estas pueden ser listados, pizarras, tableros de anuncios, o libretas en lugares estratégicos como la mesita del teléfono.
  • Si usted es más ordenado, hágase cargo de la organización. Sin embargo, es fundamental que su pareja valore el esfuerzo y sepa compensarlo.
  • Evite “etiquetar” a su pareja. No esté constantemente atacándole, acusándole de desordenada, distraída o molesta, ni permita que aparezca como “la pobre víctima de una persona controladora”. Lo único que logrará con esta actitud es provocar peleas y hacer que la autoestima de su pareja disminuya.
  • Al pedir algo a su pareja, intente conectar con ella de todas las formas posibles. Si ésta padece un TDAH de tipo inatento, es probable que tenga dificultades para prestarle atención. Por lo tanto, a la hora de pedirle algo, puede seguir estos pasos:

Tóquele y mírele a los ojos. 

Póngale la mano en el hombro y haga contacto visual. Las personas con TDAH perciben mejor la información cuando se involucran varios sentidos a la vez.

Dele un tiempo límite para efectuar una tarea.

Recuérdeselo. Hágalo sin enojarse, siempre es mejor por las buenas.

  • No toque sus cosas. Algunas personas con TDAH tienen mucho miedo de perder el control de sus vidas. Por ello crean entornos muy estructurados a su alrededor, lo que les permiten controlar sus síntomas.Por estas razones, usted debe intentar no cambiar sus cosas de lugar. Cada cónyuge debe tener espacios separados para trabajar o para dejar sus cosas personales. Si toca sus cosas, sentirá que pierde el control sobre ellas.
  • Refuerce las rutinas. Una vez habituado, es posible que su pareja vuelva a caer en los viejos patrones de conducta. Estén prevenidos para cuando esto ocurra, hagan un acuerdo para reestablecer la rutina.
  • Dediquen momentos en común. Esto es fundamental para cualquier pareja; deben aprender a comunicarse, a quererse, a compartir los problemas y a divertirse, y esto sólo ocurrirá si pasan tiempo juntos.
  • No usen el TDAH para justificarse. Cada miembro de la pareja debe ser responsable de sus actos, y colaborar en el bienestar de la pareja. No echen la culpa de sus conflictos al TDAH .
  • Sean optimistas. Esto es fundamental para sacar adelante la situación. Piensen en positivo, dénse ánimo mutuamente, alábense. De nada sirve enojarse, lo que deben hacer es valorar el esfuerzo del otro y trabajar en equipo.
  • Hágase responsable de sus propias acciones, no de las de su pareja. Las parejas con TDAH son más exitosas cuando uno trabaja en sí mismo y en sus problemas, y su pareja hace lo propio. Ambos deben comprender cuales son las capacidades y las limitaciones de cada uno y aprender a adaptarse a ellas; como en cualquier pareja, todo gira alrededor de la aceptación, del compromiso y la negociación. Pero lo principal es tener una comunicación directa y transparente, e intentar que no se acumulen los reproches y malos sentimientos.

 

 

 

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